Ya es posible relacionar la forma en que caminamos con nuestra salud y condición física, así lo han descubierto un grupo de investigadores en el Laboratorio de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial (CSAIL) del MIT, dirigido por la profesora Dina Katabi.

Nos encontramos en una época en la que muchas personas monitorizan sus movimientos con wearables y aplicaciones conectadas, por ello, este grupo de investigadores añade una variable más: ¿y si se puede diferenciar entre pasos «buenos» y pasos «no tan buenos»? ¿Cómo sacar conclusiones importantes en cuanto a la salud de las personas midiendo sus pasos y forma de caminar?

La clave, explican, está en medir la velocidad de la zancada, además de otras medidas que indican exactamente cómo caminamos. Gracias a sus descubrimientos, se pueden medir estas variables con un nuevo dispositivo que cuelga de la pared y que lee las señales inalámbricas que rebotan en el cuerpo de la persona mientras camina por su casa.

WiGait, nombre del dispositivo, emite una señal inalámbrica de muy baja potencia que, al rebotar contra el cuerpo de la persona que pasa por delante, recopila la información sobre cómo camina o la velocidad de marcha en la vida cotidiana.

Además, el sistema se puede configurar para rastrear el movimiento en toda la casa, aunque una unidad cubre un pequeño apartamento de una habitación, y sabe diferenciar entre caminar y otras acciones como limpiar, sentarse o leer.

Según los investigadores, la medición tiene entre un 95% y un 99% de precisión, algo que es de gran importancia en medicina geriátrica, sin ir más lejos. Los investigadores, inicialmente, tenían otro objetivo para este dispositivo. Sin embargo, al descubrir que podría tener aplicaciones médicas optaron por este camino.

Al identificar cambios en los patrones de las zancadas, como que se vayan acortando los pasos, u otras consideraciones, es posible entender y descubrir indicios de enfermedades como el Parkinson, que tiene como una de sus características identificativas las diferencias graduales en la zancada.

Este dispositivo podrá ayudar a detectar enfermedades como el Parkinson, el Alzheimer o la Esclerosis múltiple, así como cuadros de ansiedad y otras dolencias.

*Contenido publicado en el Blog de MAPFRE