La pandemia no sólo ha acelerado la economía digital, sino que también desafía a las empresas a ser más innovadoras en su forma de ofrecer productos y servicios.

En el primer semestre de 2021 según desglosa un informe de PwC, se han seguido observando un importante interés e inversión en el espacio Insurtech. Además de las adquisiciones, las asociaciones y las inversiones, la actividad de Insurtech incluyó las tradicionales ofertas públicas de venta y las fusiones con empresas de adquisición con fines especiales (SPAC).

Desde el informe se revela que las Venture Capital ha sido una parte silenciosa pero importante del auge de InsurTech: «Las aseguradoras se han movido para obtener acceso a tecnologías y equipos de desarrollo prometedores». Sin embargo, -añande- las aseguradoras que invierten en empresas tecnológicas «pueden enfrentarse a retos particulares porque las actitudes hacia el riesgo son muy diferentes». Es decir, el trabajo de integración posterior a la operación, sobre todo en torno a la cultura, puede influir en el éxito de una transacción a largo plazo.

Los movimientos más destacados del año

Entre lo más destacado de la primera mitad del año se encuentra la oferta pública inicial de Oscar Health, una compañía de seguros de salud centrada en la tecnología, que supuso una capitalización de mercado de entre 7.000 y 8.000 millones de dólares a su precio de oferta. Hippo Enterprises, la una plataforma de protección y seguros del hogar, anunció su intención de salir a bolsa a través de una SPAC.

Otra insurtech, Doma, antes conocida como States Title, también anunció sus planes de SPAC. Se espera, augura la consultora, que la operación de la nueva empresa de seguros de títulos esté valorada en unos 3.000 millones de dólares.

Autos y Salud, a la cabeza

En este infome de análisis de la primer mitad del año, desde PwC se recueda que la innovación también se extiende a los nuevos modelos de negocio que pretenden satisfacer las expectativas de los clientes que han cambiado.

Por otro lado, el sector de la automoción, por ejemplo, el impulso acelerado hacia los vehículos autónomos es una de las razones por las que la mayoría de las 10 principales operaciones por valor hasta la fecha en 2021 han sido para empresas tecnológicas.

Si se observa el sector sanitario, la inversión en tecnología suele estar relacionada con las operaciones administrativas. Pero ahora los proveedores están estudiando cómo las adquisiciones tecnológicas pueden mejorar la experiencia del paciente -desde el acceso a las historias clínicas electrónicas hasta la facilidad de la telemedicina-, al tiempo que reducen los costes.

Además, las empresas de dispositivos médicos están determinando qué acuerdos pueden permitirles satisfacer mejor la creciente demanda de datos en tiempo real y el seguimiento de los pacientes «en lo que probablemente será una era mucho más virtual después de la pandemia», remarcan.