En un artículo recogido por Noticias MAPFRE se aborda el uso de la Inteligencia Artificial (IA) empleada en programas de traducción automática para ir un paso más allá y traducir del idioma de los pensamientos, el del cerebro humano, al inglés.

¿Cómo? Tal y como ha revelado un equipo de neurocientíficos del Centro de Neurociencias de la UCSF (en Estados Unidos) a la revista Nature Neuroscience, utilizando un electrocorticograma que graba las señales del cerebro mediante unos 250 electrodos implantados. Un sistema analiza la actividad de dichas señales en busca de patrones  reconocibles mediante algoritmos parecidos a los que usan voz o imágenes.

El método, según se explica en el artículo, no solo es fiable sino tremendamente adaptable a tipos de personas. Estos algoritmos de aprendizaje parecen así ser capaces de traducir el pensamiento de quien tienen en frente, independientemente de cómo hable y de quién sea.