“Lograr un modelo de movilidad sostenible, segura y responsable y que sea respetuoso con las ciudades y las personas exige un cambio de mentalidad. No tenemos excusa, porque existen oportunidades y acciones al alcance de nuestras manos. Sabemos qué hay que hacer, pero no lo hacemos”. Así lo afirma el director de Prevención y Seguridad Vial de Fundación MAPFRE, Jesús Monclús, quien se ha referido a la necesidad de utilizar más medios de transporte activos -como caminar o la bicicleta-, así como respetar los límites de velocidad -clave para reducir las emisiones y los accidentes de tráfico-, e impulsar la educación en movilidad segura, sostenible y sana en todos los colegios del mundo.

Ésta es una de las conclusiones que se han resaltado durante el coloquio La seguridad vial para un mundo sostenible, impulsado por la aseguradora en el marco de COP 25 (Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático), en el que se ha explicado por qué el cambio climático nos está obligando a cambiar la forma en la que nos desplazamos, la manera en la que conducimos e incluso cómo condiciona a los ciudadanos a la hora de comprar un vehículo.

El acto ha contado con la participación de José María Cancer, director general de CESVIMAP (Centro de Experimentación y Seguridad Vial MAPFRE); Sara Fernández Quintano, subdirectora de Medio Ambiente de MAPFRE; Álvaro Gómez, director del Observatorio Nacional de Seguridad de la DGT; y Jeanne Picard, presidenta de STOP Accidentes en Galicia y presidenta de la Federación Iberoamericana de Asociaciones de Víctimas de la Violencia Vial.

Todos ellos han coincidido en la necesidad de que la sociedad incorpore nuevos modelos de transporte, que las administraciones públicas continuén su labor de concienciación y que las empresas prediquen con el ejemplo para que la sociedad siga el rumbo de la sostenibilidad.

Reducción de emisiones

“Si miro atrás y veo lo que hemos logrado en tan poco tiempo solo puedo sentirme orgullosa”, ha resumido Sara Fernández Quintano, refiriéndose a todos los proyectos que la aseguradora tiene en marcha para contribuir a la protección del medio ambiente. En este sentido, se ha referido al Plan de Sostenibilidad 2019-2021, cuyo objetivo es posicionar a la compañía como empresa referente en transparencia, sostenibilidad y confianza. En este sentido, la subdirectora de Medio Ambiente se ha referido a que “la movilidad, el transporte, es una de las principales causas del calentamiento global”, motivo por el que el grupo pone a disposición de sus empleados diversas alternativas al transporte privado, como son las lanzaderas –que en Madrid, salen de diversos puntos– “una iniciativa que, sin duda, contribuye a que la compañía y las ciudades sean cada día más sostenibles y menos contaminantes”.

También se ha referido a que la compañía ofrece puestos de recarga gratuita eléctrica en sus instalaciones para que sus empleados puedan usar sus coches eléctricos, han fomentado las conferencias a través de teléfono y las conferencias audiovisuales, como via para limitar los viajes en avión y  recientemente ha ofrecido a sus clientes la posibilidad de usar vehículos eléctricos de Zity como coches de sustitución.

Claves de la COP-25

En el marco de COP-25, en la que numerosas compañías se suma a la defensa común del clima, el presidente de MAPFRE, Antonio Huertas, participará el próximo lunes, 9 de diciembre, en InsuResilience Global Partnership Forum, donde analizará el impacto económico del cambio climático, la perspectiva de las aseguradoras como inversores institucionales y el rol del seguro para ayudar en la reconstrucción y su función complementaria a las instituciones públicas.

La COP25 se celebra en Madrid entre los días 2 y 13 de diciembre. En ella se reúnen cerca de 200 países para debatir sobre cambio climático. La COP, o Conferencia de las Partes, es la reunión de los países firmantes del Convenio Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), y este año se cumple su 25º aniversario.

El objetivo del encuentro es la toma de decisiones políticas con el fin de combatir el cambio climático y de disminuir el nivel de emisiones de los gases de efecto invernadero. En concreto se quiere reducir estas emisiones un 45 % en los próximos diez años y a cero para 2050.

La COP25 aborda también otros temas, por ejemplo, se hablará sobre cómo se gestionan las pérdidas y los daños derivados de los desastres naturales causados por el cambio climático, cómo se adaptará el mundo a este fenómeno y con qué medios, tanto económicos como tecnológicos.