El presidente de MAPFRE, Antonio Huertas, se muestra optimista sobre las perspectivas de la economía brasileña y de su sector asegurador, en una entrevista concedida recientemente en Valor Econòmico.

Analizando la situación de la economía brasileña, a pesar de los efectos que la pandemia Covid-19 está generando en el tejido económico del país, Huertas se ha mostrado confiado en que la recuperación se produzca de manera rápida, “en un periodo de cuatro a seis meses”.

El ejecutivo valora la “gran oportunidad” que supone la digitalización. “A nivel mundial, tenemos nuevos riesgos y amenazas. En el sector de los seguros, tenemos que cambiar y fabricar productos diferentes, como por ejemplo seguros modulares, adaptados a la tecnología, seguros de encendido y apagado, que las personas pueden activar y desactivar a través de sus móviles, utilizar datos para hacer que la protección de cada persona sea más eficaz, con soluciones específicas”, reseña.

«Las empresas no están preparadas para el ciberriesgo»

«Creemos que las condiciones que había antes de la pandemia no han cambiado», asevera. «Todavía tenemos muchas cosas por resolver, como el ciberriesgo. MAPFRE fue víctima de un ataque cibernético en agosto en España. No obstante, en poco tiempo hemos logrado volver a la normalidad. Es una lección importante a partir de ahora. Las empresas deben proteger sus sistemas y no solo tener una buena tecnología, sino también garantías financieras para afrontar los gastos relacionados con los problemas cibernéticos. Las empresas del mundo aun no están preparadas para el ciberriesgo. Las organizaciones no consideran que los costes de protección tengan que ser fijos e incluso piensan que no necesitan ningún tipo de protección.

Además de los delitos cibernéticos, los desastres naturales seguirán siendo un problema, detalla Huertas. «Aún tendremos que hacer frente a tormentas, inundaciones y otros desastres. Por supuesto, después de la pandemia, tendremos nuevos retos. Como es el caso de la protección de la salud. Por ejemplo, será necesario incluir más coberturas para garantizar el acceso al servicio médico en varias situaciones, como cuando la gente viaje, y también para poder utilizar la tecnología para resolver situaciones cotidianas».

El presidente de MAPFRE no se olvida de otra cuestión relacionada con la protección de las empresas más vulnerables. «En todo el mundo continua habiendo un debate sobre cómo los seguros pueden ayudar a garantizar la continuidad de las pequeñas empresas después de una crisis como esta. Tenemos soluciones, pero no es fácil convencer a los gobiernos y a los propios propietarios de los establecimientos de que cuando no tenemos problemas es cuando tenemos que comprar seguros».

Confianza en el mercado brasileño

“Cuando la crisis haya terminado, en nuestra industria habrá muchas oportunidades porque los seguros podrán ofrecer nuevas soluciones. En conversaciones con nuestro socio en el país, el Banco do Brasil, la intención de crecer en el sector de los seguros del país es clara. Brasil, con su capacidad económica, tamaño de población y baja penetración de productos, ofrece un potencial de crecimiento tres veces mayor que el mercado actual, según los estudios de nuestra división MAPFRE Economics”.

“Nuestro rendimiento dependerá de cómo la segunda ola y, eventualmente, una tercera, afecten a las economías. Pero estamos tranquilos porque consideramos que un escenario probable es una rápida recuperación a nivel global. La situación general sigue siendo muy incierta”, indica el directivo. Califica de “muy fuerte” la resiliencia del sector asegurador en general y, en el caso concreto de MAPFRE en el Brasil, “nuestra situación general es muy buena”. “Antes de la pandemia hicimos un proceso de transición, con cambios en la asociación con Banco do Brasil. Ahora estamos dispuestos a aprovechar el crecimiento de la economía brasileña”, apunta.