Los grandes siniestros marítimos están, actualmente, a su menor nivel en lo que va de siglo, al haberse reducido en un 50% en términos interanuales según el informe Safety & Shipping Review 2019 de ALLIANZ GLOBAL CORPORATE & SPECIALTY (AGCS). Si miramos las cifras, en 2018 se comunicaron 46 siniestros totales de buques en todo el mundo, frente a los 98 comunicados en los doce meses anteriores.

Esta reducción, explican, ha estado motivada por un importante descenso de la actividad en la principal área mundial de siniestros, el sudeste asiático y por la reducción a la mitad (10) de los siniestros por causas meteorológicas tras un año con temporadas más tranquilas de huracanes y tifones. En este estudio anual se analizan los siniestros marítimos comunicados de más de 100 toneladas de registro bruto (TRB).

Aunque este importante descenso de los siniestros totales es alentador, el número total de incidentes marítimos comunicados (2.698 en 2018) apenas ha variado: menos de un 1% en términos interanuales. Los daños en las máquinas son la principal causa, al representar más de la tercera parte de los más de 26.000 incidentes registrados durante la última década, más del doble que la siguiente causa de incidentes, las colisiones. Los daños en las máquinas representan una de las principales causas por valor de indemnizaciones de seguro marítimo, ya que han causado daños valorados en más de mil millones de dólares en los últimos cinco años.

“En el actual mínimo histórico de siniestros totales han influido, sin duda, las circunstancias favorables registradas en 2018, pero esta cifra pone también de manifiesto la culminación de la mejora a largo plazo de la seguridad emprendida por el sector naviero mundial”, afirma Baptiste Ossena, director global de Producto de Responsabilidad de Casco y Marítima, en AGCS. “Un mejor diseño de los buques, la tecnología, una regulación más estricta y la mayor solidez de los sistemas de gestión de seguridad presentes en los buques han contribuido también a evitar que averías e incidentes se conviertan en grandes siniestros. Sin embargo, la ausencia de un descenso generalizado de los incidentes marítimos, la intensificación de los riesgos políticos para la seguridad de los buques, el cumplimiento con las normas sobre emisiones en 2020 y el creciente número de incendios registrados a bordo presentan nuevos retos para el sector”.

Causas más frecuentes de siniestros

El año pasado, los buques de carga representaron un tercio (15) de los buques siniestrados en todo el mundo. La causa más frecuente de siniestro naviero sigue siendo el naufragio (buque a pique), y es la causa en más de la mitad (551) de los 1.036 siniestros de la última década. En 2018, se comunicaron 30 naufragios.

Los incendios siguen siendo causa de grandes pérdidas a bordo y se mantiene la tendencia al alza en el número de incidentes comunicados (174). Esta tendencia prosigue en 2019, con varios incidentes recientes en buques portacontenedores y tres importantes incidentes en buques que transportaban coches. Se estima que detrás de diversos incendios en el mar están los errores en el manifiesto de carga, incluido el etiquetado/empaquetado inadecuado de mercancías peligrosas. La capacidad para luchar contra incendios a bordo puede ser limitada. Cuando sea necesaria considerable asistencia externa, el buque puede sufrir importantes daños antes de que llegue dicha asistencia, lo que incrementa en gran medida el importe de las indemnizaciones por salvamento. Entre tanto, la pérdida de cientos de contenedores, caídos por la borda de un gran buque a comienzos de 2019, nos recuerda que las mercancías dañadas son la causa más frecuente de reclamación de seguro marítimo, lo que representa una de cada cinco en estos cinco últimos años.

La evolución de las amenazas para la seguridad supone un reto

El riesgo político se ha intensificado por todo el mundo y los conflictos, las disputas territoriales, los ataques cibernéticos, las sanciones, la piratería e, incluso, el sabotaje constituyen una creciente amenaza para la seguridad naviera, el comercio y las cadenas de suministro, como ha quedado de manifiesto con los recientes ataques a buques petroleros en Oriente Medio. El creciente número de migrantes en el mar y el aumento en el número de polizones en buques comerciales tienen también importantes consecuencias para los armadores, y dan lugar a retrasos, desvíos y a presión sobre las tripulaciones. En 2018, los incidentes de piratería superaron la barrera de los 200- Nigeria es ahora la principal zona de riesgo.

El informe Safety and Shipping Review de AGCS identifica otros riesgos, entre los cuales figuran los siguientes:

  • Resulta preocupante el creciente número de incidentes en grandes buques: la capacidad de transporte de contenedores prácticamente se ha duplicado en una década; en el peor escenario de pérdidas, el coste futuro podría ascender a cuatro mil millones de dólares.
  • Confianza en la tecnología: la aplicación de tecnología de mejora de seguridad en el sector marítimo ha tenido un impacto positivo sobre la seguridad y las indemnizaciones, y sin embargo siguen produciéndose accidentes por la dependencia excesiva de la tecnología, incluso se han producido siniestros porque la tripulación estaba ocupada con sus teléfonos.
  • La navegación autónoma causa sensación: siguen siendo necesarios avances, pero la tecnología no puede ser la panacea si no se aborda primero la causa raíz de los incidentes y los siniestros.
  • Todos al agua–: este pasado año, los buques con mayor propensión a verse envueltos en accidente han sido tres ferris de las islas griegas, que estuvieron implicados en ocho incidentes distintos.