La tecnología sigue evolucionando. Aporta nuevas oportunidades, cambios sociales y nuevas expectativas para los consumidores. El seguro no es ajeno a ello. En respuesta, tanto compañías de seguros como intermediarios siguen desarrollando y revisando sus modelos de negocio.

A menudo, este proceso se realiza en cooperación con otros actores, como por ejemplo bigtech o startup. La subcontratación de servicios con terceras partes supone incorporar “innovación beneficiosa”, según la Autoridad Europea de Seguros y Planes de Pensiones (EIOPA por su siglas en inglés). Al mismo tiempo, conlleva potenciales riesgos emergentes en la cadena de valor del producto.

“La digitalización hace que se transforme la forma en que se desarrollan los productos y los servicios. Tiene beneficios para los consumidores. Por ejemplo, en términos de productos y servicios mejor orientados a sus necesidades de los consumidores, de mejor calidad o más rentables. También ayuda a las empresas de seguros. Por ejemplo, en términos de procesos y toma de decisiones más eficientes o mejor detección de fraudes y gestión de riesgos.

Por el otro lado, esta dependencia puede crear “nuevas conductas y riesgos prudenciales o amplificar y reubicar riesgos antiguos”. En este caso, se apunta a los riesgos operacionales, los de la tecnología en la información y las comunicaciones, la seguridad, la gobernanza y los riesgos para la reputación o la protección del consumidor.

“También puede dar lugar a problemas jurídicos y de cumplimiento. Por ejemplo, la protección de los datos y el cumplimiento de las normas de subcontratación y las cuestiones relativas al perímetro reglamentario)”, añade.

Riesgos de conentración

El supervisor europeo del sector también apunta al riesgo de que el uso generalizado de terceros proveedores puede dar lugar a una “concentración”, si un gran número de empresas pasa a depender de un pequeño número de proveedores de servicios dominantes subcontratados o de terceros.

Este contexto puede producir, en suma, “una posible fragmentación de la cadena de valor de los seguros”.

Para analizar estos efectos, EIOPA inicia una consulta pública con el mercado europeo para obtener un mejor panorama de este escenario y de los problemas de supervisión relacionados con él, “a fin de planificar los próximos pasos”.