A medida que aumenta la cantidad de datos que se pueden recopilar en línea, también se ha disparado la adopción del uso de Big Data en las empresas, pasando de un 15% en 2015 a un 56% en 2018, según un estudio de Dresner Advisory.

“Los principales casos de uso de Big Data en 2019 son la optimización y el pronóstico del almacén de datos, seguido por el análisis social/del cliente”, destaca el informe en su última edición.

En el campo del marketing, es ya un estándar que se ha impuesto para conocer mejor a los clientes y consumidores. Conocido como Data-Driven Marketing o marketing basado en datos consiste en “recopilar, analizar y aplicar toda la información sobre los deseos, necesidades, motivaciones y comportamientos de clientes y consumidores”, según la definición de esta disciplina proporcionada por la consultora Gartner. Se trata de recolectar datos, extraer los relevantes para analizarlos, convertirlos en estrategias y medir el éxito de estas.

¿Cómo hacerlo? Las fuentes para recolectarlos son muy diversas. Desde herramientas como Google Analytics y las redes sociales hasta el sistema de gestión de relaciones con clientes (CRM). Aunque lo complicado es saber cuáles extraer y su posterior análisis.

¿En qué beneficia el marketing basado en datos a las empresas?

  • Conocer al consumidor. El Data-Driven Marketing permite obtener una visión a fondo de lo que quieren. De un usuario se obtienen datos de demografía, interacciones, preferencias de compra, hábitos digitales, edad, género… que ayudan a dirigirse a los consumidores correctos, huyendo de los contenidos intrusivos.
  • Personalizar las campañas. Con la personalización del mensaje, las empresas crean experiencias individuales para llegar más a los clientes. De esta manera, la comunicación de la marca con la persona se enriquece.
  • Mejorar la experiencia de cliente. La extracción de los datos correctos y un análisis sólido de los mismos  contribuyen a interactuar con él de forma positiva sabiendo exactamente lo que necesitan.
  • Medir resultados y monitorear el ROI. Con el auge digital, el marketing de bases de datos permite que el marketing sea mucho más medible y que las empresas sepan si mereció la pena la inversión en una campaña publicitaria.
  • Optimizar múltiples canales de comercialización. El Data-Driven Marketing facilita saber qué canales funcionan y cuáles no. Es decir, que mediante la métrica de los datos se pueden monitorizar tendencias de marketing para luego aplicarlas en otro canal para comprobar sin funcionarán allí.
  • Tomar decisiones comerciales. Los datos de marketing junto con los de ventas proporcionan información valiosa y detallada, lo que permite ir más allá del instinto y las corazonadas y tomar decisiones más informadas que lleven al crecimiento comercial, a la vez que se crean nuevas oportunidades de negocio.

Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. Con una incorrecta extracción de los datos, no se alcanzará el objetivo, así que el primer desafío pasa por identificar si son procesables. Otro obstáculo habitual es el uso de herramientas inadecuadas o demasiado complicadas para trabajar con ellas. Además de estos retos, el especialista en marketing debe adaptarse al comportamiento cambiante del consumidor.

Artículo publicado íntegramente en el Blog de Mapfre