El envejecimiento de la población, especialmente en Uruguay y Chile, y la dependencia, unido a la vulnerabilidad fiscal de muchos países latinoamericanos, hace necesaria una reforma en la mayor parte de los sistemas públicos de pensiones, según Moddy’s.

“Durante la próxima década y más allá, los generosos sistemas públicos de pensiones en América Latina se verán presionados a medida que la población envejece y aumenta el ratio de población jubilada respecto a la activa”, señala la agencia de calificación en un informe que analiza la situación actual y los principales riesgos que afronta cada país.

La conclusión general es rotunda: el envejecimiento de la población aumentará las obligaciones de los sistemas de previsión así como la vulnerabilidad fiscal. País por país, en el caso de Brasil, Moddy’s predice que el gasto aumentará significativamente sin una reforma urgente desde su nivel actual que ya se considera elevado; mientras que para otros países el gasto relacionado con las pensiones será elevado durante la próxima década o aumentará a largo plazo, como en Argentina, Colombia, Chile y Uruguay.

En Argentina y Brasil, las presiones fiscales “ya son severas, y exigen medidas políticas para abordar los crecientes costos de las pensiones y detener el deterioro fiscal”. Por el contrario, en Chile, la solidez fiscal y el bajo endeudamiento “limitarán el posible deterioro fiscal”, mientras que en Colombia y Uruguay, “el margen fiscal es más limitado”.

Cada vez más viejos

Las predicciones de la agencia tienen en cuenta, asimismo, la evolución demográfica de una ciudadanía que está envejeciendo en toda América Latina, particularmente en Uruguay y Chile, por lo que se espera que las tasas de dependencia de las personas mayores alcancen el 25-27% en 2030. Ahora bien, este fenómeno es menos intenso en Argentina, Brasil y Colombia.

“El envejecimiento de las poblaciones restringe la solvencia soberana al reducir el tamaño de la fuerza laboral e impedir la competitividad, lo que influye en el potencial de crecimiento económico”, alerta el informe, a lo que hay que sumar el aumento en el gasto público relacionado con el envejecimiento, una erosión de la base impositiva y un crecimiento económico más débil que “pesa sobre la fortaleza fiscal”.

También se advierte de la amenaza que representan para la sostenibilidad de los planes de pensiones de prestaciones definidas las bajas edades medias de jubilación y “las altas tasas de reemplazo” en Argentina, Brasil y Colombia. La recomendación de Moddy’s contempla aumentar o armonizar la edad de jubilación entre hombres y mujeres así como reducir las tasas de reemplazo; en el caso de Colombia, las reformas deberían ir encaminadas “a mejorar la cobertura del sistema y la equidad”.

Algo distinta es la situación que se da en Chile y México, donde “las tasas de reemplazo bajas y la cobertura inadecuada en los sistemas de contribución definida contribuyen a la desigualdad y aumentan la presión política sobre el gasto público futuro”.