CNP PARTNERS organizó el viernes el desayuno informativo ‘Abordando el reto de las pensiones: nuevos enfoques’, donde abordó los desafíos que presenta la planificación de la jubilación, prestando especial atención a la reforma de los sistemas de pensiones en los países iberoamericanos.

Santiago Domínguez, director general adjunto de CNP PARTNERS dio la bienvenida a los asistentes y presentó a Carmelo Mesa-Lago, experto en Economía de la Seguridad Social América Latina, quien expuso cómo han evolucionado los sistemas de pensiones en dicha área, cuatro décadas después de que comenzase la transformación de los sistemas públicos de reparto en sistemas de capitalización de administración privada.

Detalló que once países latinoamericanos -Chile, Perú, Argentina, Colombia, Uruguay, Bolivia, México, El Salvador, Costa Rica, República Dominicana, Panamá- introdujeron reformas estructurales entre 1981 y 2008, obteniendo resultados dispares. Además, cuatro de estos países volvieron a introducir reformas entre 2008 y 2018: Argentina y Bolivia abandonaron el sistema privado y retornaron al público; Chile lo mantuvo, pero con cambios importantes; y El Salvador también siguió con él, aunque centrándose en reducir el déficit fiscal. Así, actualmente quedan nueve sistemas privados y once públicos, aunque se auguran nuevas reformas. Ya se intentó, sin éxito, en Perú; mientras que hay discusión sobre este tema en Colombia y Costa Rica; y se esperan cambios con el próximo presidente de Panamá.

Resultados dispares

En cuanto a la evaluación de los resultados obtenidos con estas reformas, indicó que la cobertura de la población económica activa (PEA) creció en seis países -en dos de ellos, por la extensión de la pensión no contributiva-, mientras que en dos cayó y en uno se estancó. No obstante, remarcó que la cobertura no llega al 64%-82% de la población activa en los cuatro países menos desarrollados, donde es muy difícil extenderla, ya que se mueven en el ámbito de la economía informal.

Respecto a la suficiencia de las prestaciones, apuntó que hay al menos en cinco países en los que tasa de reposición no alcanza el 45% mínimo establecido por la OIT y la OCDE o donde una mayoría de los asegurados no recibirá pensión, lo que ha generado una percepción negativa del sistema.

Asimismo, destacó que la competencia del sistema privado no ha funcionado en la mayoría de los países, pues el número de entidades administradoras ha mermado, a la par que la concentración en las dos mayores ha crecido o se ha estancado, llegando en algún caso al duopolio. Igualmente, el porcentaje anual de afiliados que cambia de administradora muestra una tendencia declinante. Y en cinco países está entre 0% y 1%, lo que muestra la escasa competencia existente. Además, el coste administrativo de estos sistemas el alto, con descuentos que se llevan del 19% al 29% del depósito en cinco países, reduciendo la pensión futura. Todo ello ha llevado a que la proporción de afiliados que cotiza haya disminuido drásticamente en siete países y se haya estancado en uno, aunque el capital acumulado en el fondo ha crecido notablemente, tanto en valor como en porcentaje sobre el PIB.

En el aspecto positivo, reseñó que las administradoras han introducido las cuentas individuales, han mejorado la información a los asegurados y han reducido el tiempo de trámite de las pensiones.  En cualquier caso, afirmó que “si no se mejora el sistema privado, va a haber problemas para que continúe”.

Información y anticipación

Diego Valero, presidente de Novaster, se detuvo en algunos de los retos que afrontar el sistema público de pensiones español y explicó cómo mejorar la salud financiera de las personas, incidiendo en la importancia de informar a los ciudadanos, con el fin de fomentar y adelantar el ahorro para la jubilación.

Puntualizó que el sistema complementario no ha funcionado por la confusión existente entre concepto y producto -se trata de ahorrar a largo plazo, sin importar el instrumento-, la deficiente transmisión de su utilidad y el diseño de incentivos desenfocados -no sólo incentivos fiscales-. Además, insistió en que “los sistemas puramente voluntarios no funcionan”, debido a que “no nos gusta ahorrar a largo plazo si podemos gastarlo antes” y porque nos resulta difícil comprender las diferentes necesidades del ‘yo actual’ y el ‘yo futuro’.

¿Cómo planificar el futuro?

Juan José Velasco, director de la unidad de negocio de Ahorro de CNP PARTNERS, señaló algunos aspectos que debemos conocer para planificar el retiro, como cuánto hay que ahorra y durante cuánto tiempo, cómo funciona el sistema público de pensiones y cómo va a evolucionar, de qué depende el importe de la pensión de jubilación y cuál será su cuantía o en qué productos podemos invertir o ahorrar. Precisó que se debe definir la estrategia de ahorro/inversión a largo plazo atendiendo a la situación de cada caso -necesidades, circunstancias, aversión al riesgo, distancia de la jubilación, etc.-, reseñando que dicha estrategia puede variar en el tiempo.