En 2019 crecen los riesgos para las perspectivas económicas de los mercados emergentes debido a la mayor incertidumbre global. Es el caso de Perú, aunque según el análisis de CRÉDITO y CAUCIÓN, el país mantiene perspectivas positivas de crecimiento y una vulnerabilidad limitada frente a las amenazas globales.

A medida que la economía global pierda fuerza en 2019, los riesgos a la baja para los mercados emergentes estarán en primer plano. La disputa comercial entre Estados Unidos y China y el endurecimiento de las condiciones financieras mundiales generaron una creciente incertidumbre en la segunda mitad de 2018 que sigue siendo una preocupación global en 2019.

De acuerdo con el último informe difundido por CRÉDITO y CAUCIÓN, aunque los bancos centrales de los mercados avanzados están desacelerando su ritmo de normalización monetaria, los riesgos asociados a las tensiones comerciales, la evolución de la economía china, la desaceleración del crecimiento en los mercados avanzados, junto con los precios más volátiles de los productos básicos, podrían generar problemas para los mercados emergentes de todo el mundo.

En este entorno complejo, “hay mercados emergentes por los que apostar en el comercio mundial”, señala la aseguradora de crédito. Se trata de economías con una perspectiva económica sólida respaldada por un crecimiento constante o acelerado del PIB, impulsado por el consumo privado y la inversión fija, la suficiencia de reservas, tipo de cambio flexible y estabilidad institucional.

En el caso del país latinoamericano, el Banco de Crédito de Perú estima que el PIB se expandirá entre un 3,5 y un 4% durante el primer trimestre del año, lo que no obstante supondría una desaceleración respecto al período anterior. En todo caso, lo que tiene más peso en el análisis de CRÉDITO y CAUCIÓN es la evolución estable, las condiciones comerciales favorables, un comportamiento en pagos sólido y las oportunidades de crecimiento en varios sectores.