De una pasión nace la App Journey. Así nos lo cuenta uno de sus confundadores, Óscar Garza López Portillo, amante del deporte y conocedor de todas sus limitaciones. Entre esos problemas se encontraba encontrar un buen seguro para todos los deportistas: “En 2015 en un torneo Taekwondo en Nueva York sufrí en el combate final una fractura de mandíbula; por suerte contaba con seguro de gasto médicos mayores con el cuál pude regresar a tratarme en México… nadie comprende más la necesidad de un seguro deportivo con mi historial de accidentes”. De esa necesidad, de ofrecer un seguro para todos los deportes incuidos en la plataforma, surge una colaboración con Chubb, un acuerdo «que no deja de evolucionar».

Cuéntanos tu historia ¿cómo surge Journey?

Toda mi vida he sido deportista, representé a México compitiendo en Esgrima, Taekwondo, naturalmente soy un enamorado del deporte, en 2015 mi pasatiempo favorito de fin de semana era hacer montañismo, pero siempre encontraba difícil organizarme con más personas para hacer actividades.

Me surgió la idea de que sería interesante tener una plataforma con la que pudiera encontrar con quien hacer deporte y resolver problemas que había encontrado en mi vida de deportista, como el seguro, ya que llevaba pagando miles de dólares por un seguro individual extraprimado para taekwondo.

No obstante, era un estudiante de derecho y poco sabía de emprendimiento y nada de programación. Mi mejor amigo, Marcopolo Gil, ingeniero con conocimientos de programación me convenció para que lo hiciéramos realidad y entre ambos cofundamos Journey.

Empezando como un proyecto de estudiantes en 2016, hicimos una red social para encontrar personas para hacer montañismo y hacer otros deportes nichos. Funcionaba, pero no había una forma clara de monetizarlo. Pensamos en incluir productos que hacían falta como seguros. Al principio las aseguradoras nos rechazaron por no tener una masa críticas de deportistas como para crear un producto para nosotros (teníamos 420 usuarios).

En 2017 recibimos nuestra inversión ángel e incluímos operadores de turismo de aventura, crecimos la oferta a más de 200 actividades, a la par que íbamos incluyendo escuelas deportivas con la finalidad de hacerles promoción gratuita y aumentar nuestros usuarios deportistas.

El pasado año contábamos con 400 escuelas deportivas y más de 4000 usuarios en la plataforma por lo que decidimos volver a negociar un seguro grupal para nuestros deportistas. En este acuerdo estamos trabajando de la mano de Chubb.

¿Qué clase de cobertura ofrecéis y qué objetivos os habéis marcado?

Nuestro seguro tiene un coste de 350 pesos que se paga anualmente (unos 13,4 euros) cubre cualquier accidente durante entrenamientos y competencias por hasta 50.000 pesos (que en México esa cantidad cubre el 95% de los accidentes). Este seguro también tiene una cobertura de 100.000 pesos en caso de muerte o pérdidas orgánicas.

Adicionalmente, estamos trabajando de la mano con Chubb para crear otro seguro con más cobertura y distintos seguros que son relevantes para el deportista y su industria, como seguro de equipo deportivo, propiedad, responsabilidad civil, entre otros.

Tenemos otros servicios que ofrecemos de forma complementaria, como automatización de gestión de cobranza para negocios deportivos y promoción gratuita de torneos, gimnasios y clases deportivas.

Nuestro objetivo es cubrir al 4% del mercado nacional privado deportivo (1 millón de deportistas de 25,2 millones de personas) en un año, contado a partir de que se termine este periodo de cuarentena.

Coberturas para todos

¿Cómo surge este acuerdo con Chubb? ¿tenéis pensado ampliar otras colaboraciones?

Lanzamos la propuesta de crear una póliza que pudiera cubrir los deportes que representamos en la plataforma desde febrero de 2019, durante todo ese año estuvimos con más de 15 agentes buscando una aseguradora que le interesara la propuesta, hasta diciembre de 2019 surgió la primera propuesta por parte de AIG que si bien abría el seguro al modelo de negocios que le presentamos, solo lo hacía con cuatro deporte y únicamente entrenamientos. En febrero recibimos información que Chubb estaba interesado en lo que estábamos haciendo.

Dado el aislamiento por el Covid-19, todo el deporte a nivel nacional se detuvo a mediados de marzo; en este tiempo hablamos con ejecutivos de la aseguradora expresándoles nuestro modelo de negocio, y la visión que teníamos de usar tecnología para bajar la siniestralidad con prevención de lesiones deportivas.

Después de esto recibimos una propuesta que abarcaba 42 deportes para entrenamientos y competencias. Estamos muy lejos de terminar, CHUBB está interesado en seguir colaborando con nosotros y cada mes actualizamos agregando más deportes a nuestra póliza. También están interesados en el resto de los productos que les propusimos desarrollar para dar una solución completa a nuestra audiencia deportiva.

Seguros para proteger equipo deportivo, seguros para organizadores de competencias, seguros de propiedad para gimnasios y escuelas deportivas, son algunos de los productos que estamos actualmente trabajando con ellos.

¿Crees que el mercado asegurador mexicano en general está adaptándose a la revolución digital y al nuevo consumidor de seguros? ¿qué retos crees que tiene por delante?

Creo que mis compañeros emprendedores del insurtech están haciendo un magnífico trabajo para acercar más los seguros a los mexicanos. Buenos ejemplos son Mangolife, Mutuus y Rastreator. Cada uno desde su nicho tratando de hacer más accesible los seguros a todos los ciudadanos.

Adicionalmente, los integrantes de esta industria cuentan con una excelente representación por parte de la Asociación Insurtech México (AIM).

No es fácil proponer un nuevo modelo de negocio a las aseguradoras, sin embargo, tampoco es imposible; Chubb tiene todo nuestra admiración y respeto por crear un producto que tantas otras aseguradoras pensaban que no tenía sentido (la probabilidad de morir jugando algún deporte es 1 de 50.000 mientras que manejar un carro es 1 de 6700).

Es difícil para un organismo tan grande como una aseguradora internacional el poder crear productos específicos para nichos, como es nuestro caso en el deportivo y toda la tecnología que estamos destinando para mejorar la prevención de lesiones y bajar la siniestralidad deportiva. Creo que manejar e interpretar la big data y encontrar el camino más eficiente para asegurar y prevenir los asegurados, ese es nuestro lugar en la industria.

El reto más grande que tiene México y latinoamérica es poder crear seguros que la sociedad realmente necesite comprar, el sistema tradicional de agentes había generado una desviación del mercado a productos más onerosos que generen una mejor comisión individual por la venta y cuesta el mismo trabajo vender un seguro caro que uno barato… por lo que los productos accesibles habían sido ignorados en su mayor parte por el andamiaje de comercialización de seguros.

La masificación de internet nos abre una puerta, si bien la comisión que ganamos por cada seguro vendido de 350 pesos no es, en cantidad total mucha, tenemos la capacidad de vender 10.000 de esos seguros al mes, incluso ahora que estamos empezando y somos pequeños. Logrando lo más importante para nosotros, traerle certeza a nuestro deportistas por un precio muy accesible para cualquier mexicano.

El reto más grande del mercado latinoamericano es poder crear seguros que la sociedad realmente necesite comprar. que sean accesibles para todos los ciudadanos

Empezaste por amor al deporte y ahora ofreces soluciones de tecnología ¿Qué tipo de tecnología desarrolláis?

Lo primero que tuvimos que desarrollar fue una plataforma en la cual pudiéramos albergar y promover escuelas deportivas y gimnasios para llegar a los números necesarios para negociar seguros de grupo grandes (más de 4000 deportistas); en la actualidad estamos diseñando un proceso para que tanto los canales B2B como B2C puedan asegurar sus deportes a través de la plataforma.

Además, en nuestro pipeline de desarrollo estamos trabajando en soluciones para simplificar el proceso de ‘claims’ para nuestro deportistas (quitándole costos operativos a CHUBB). La principal razón para hacer esto es que nuestra visión es interpretar las reclamaciones para generar big data de nuestro grupo de deportistas con la finalidad de mejor predecir la siniestralidad específica de cada deporte y deportista para después, con inteligencia artificial , dar sugerencias de contenido a estos deportistas con el objeto de prevenir lesiones y bajar la siniestralidad del grupo; por tanto bajar las primas, haciendo el seguro todavía más accesible a más deportistas en un círculo virtuoso.

En un futuro más intermedio podemos ver el valor de la telemática en equipo deportivo para detectar vicios o problemas en la práctica y ayudar a nuestros asegurados a evitar lesiones.

Es gracioso que estemos haciendo todo este desarrollo para que nuestros deportistas no usen el producto de seguro que les vendemos, pero siendo que es un seguro me hace sentir íntegro que podamos alinear nuestros incentivos con los del deportista usando tecnología para mantener a la gente activa.

México, un mar azul que crece rápido

¿Cómo está actualmente el mercado de innovación en México? ¿Puedes hacernos una radiografía, sois un país a la vanguardia?

Si bien, por lo menos en insurtech, estamos bien organizados y empiezan a florecer emprendimientos. México todavía no es ningún país de vanguardia… todavía.

Pocos son los casos de éxito que se han graduado de unicornios en México; aun así, nuestro país tiene condiciones que representan el paraíso de un emprendedor. Tal vez no sean estructurales, pero sí que lo son de mercado.

En materia de Fintech e Insurtech, la última Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) muestra un país con un mediocre nivel de precisamente eso, inclusión financiera. Los grandes negocios no han podido generar oportunidades para la población general (de bajos recursos) de tener acceso a este tipo de servicios.

Por ejemplo, en EEUU es definitivamente más fácil tener acceso a un seguro deportivo, es un mercado más diversificado y maduro, no es tan fácil competir. Por el contrario, en México es un mercado cuasinexistente (un mar azul), el cual nos permite movernos rápido, crecer, aplicar y optimizar nuevas tecnologías enfocadas a nuestro nicho y luego optimizarlas para competir con fuerza y un mejor producto apuntalado por tecnología, primero en la región con la que compartimos vínculos culturales desde idioma hasta ley (Latam) y luego en EEUU. Todo sin perder millones de dólares en desarrollo y competencia en un mar rojo, sino por el contrario con economías de unidad sanas.

México y Latinoamérica serán cuna de algunas de las soluciones más ingeniosas e incluyentes durante esta década en la que vivimos

¿Es fácil emprender y desarrollarse en México? ¿hay inversión?

No, es terriblemente difícil, desde los impedimentos estructurales de constituir un negocio (con sus excepciones), pasando por la mentalidad del consumidor que ha sido sujeto de tantos fraudes que decide no confiar en productos novedosos y terminando por la falta sistémica de capital para desarrollo de negocios.

Naturalmente cada tipo de negocio tendrá sus características, yo hablo únicamente de mi experiencia creando un producto de tecnología enfocado al deporte. Ahora, que sea difícil no lo vuelve imposible.

Y frente al Covid-19 ¿cómo os habéis adaptado frente a la crisis sanitaria? ¿qué consecuencias esperáis en el país?

Todo el deporte se detuvo, nuestra industria está totalmente quieta, lo cual para nosotros ha sido un gran momento para trabajar en nuestras relaciones, conseguir compromisos de nuestro clientes, obtener nuevos mentores de renombre como Pablo Duarte o Hilario Itriago de Rokk3r o Federico Codino de Mercadolibre.

La gente regresará a hacer deporte, tal vez no como antes, pero nosotros nunca estuvimos en el mercado de espectáculos masivos. Veo cambios en el tamaño de las clases, calendarios de competencias y una actitud del deportista mucho más consciente de su salud y la de otros, cosas que en lo general nos benefician.

Innovación = libertad

¿Cómo os visualizáis de aquí a unos años?

Nuestra misión es organizar y democratizar el deporte del mundo, para lograrlo primero nos concentraremos en que las lesiones deportivas, pues es una de las tres primeras causas de abandono deportivo en todo el mundo (en los países del primer mundo suele ser la primera y en el tercer mundo suele ser la segunda o tercera detrás de la falta de tiempo o sobreexplotación laboral).

El siguiente año mostraremos cómo es posible cubrir a un millón de deportistas en México y crearemos la tecnología necesaria para bajar la siniestralidad de todos nuestros asegurados.

El siguiente objetivo será seguir creciendo, tanto en México como el resto de Latinoamérica para mejorar nuestro sistema y mantener a más deportistas activos.

Nuestro producto principal son los seguros deportivos, sin embargo vemos muchos mercados adyacentes en los que podemos imprimir más eficiencia a través de tecnología para hacer los deportes más fáciles de consumir, como lo son la organización de competencias deportivas, sistemas de gobierno corporativo para abaratar costos de federación, sistemas de gestión para ayudarle a los gimnasios y escuelas deportivas a ser redituables, y tal vez al final cerremos círculo completo haciendo una red social para encontrar con quien hacer deporte. No obstante reitero, las cosas por pasos, nuestro único objetivo por el momento es resolver el problemas de la falta de seguros y las lesiones deportivas.

Y en futuro: ¿Cómo crees que transformará las empresas y la sociedad frente a la digitalización?

La tecnología está para liberar al humano, veo un futuro en el que, con ayuda de innovación, todos podamos estar en la libertad de desarrollarnos a nuestro máximo potencial.

Nuestra misión solo está en los deportes, pero confío en que nuestra generación presentará soluciones para facilitar cada aspecto de la vida y hacernos más productivos.