Las preocupaciones económicas y las relacionadas con el comercio global amenazan la capacidad de las organizaciones para invertir con cabeza en preparación y protección en la continuidad de las operaciones. Esta es la realidad que se pone de manifiesto en la última Encuesta Global de Gestión de Riesgos 2019 de AON, donde se alerta de que la preparación frente al riesgo cae a su nivel más bajo en 12 años.

“Las compañías de todos los tamaños están luchando para priorizar sus esfuerzos de gestión de riesgos en un entorno de cambio e incertidumbre», subraya Rory Moloney, director ejecutivo de Global Risk Consulting. «Lo que hasta ahora podía ser una estrategia probada y eficaz para mitigar el riesgo, utilizando experiencias pasadas para predecir el futuro, es ahora un desafío y, en conjunción con una economía global más competitiva, está causando uno de los niveles más bajos de preparación ante el riesgo. Como resultado, los planes de gestión de riesgos deben adoptar un enfoque diferente del que tenían en el pasado», añade el directivo.

¿Cuáles son los riesgos que más preocupan?

  • Los encuestados clasificaron la desaceleración económica en el nº1 del ranking.
  • El daño a la reputación / marca fue citado como la preocupación nº2, lo que refleja el potencial de importantes consecuencias que pueden desencadenarse cuando ocurren contratiempos corporativos en un sistema de noticias 24/7 en redes sociales, matiza AON.
  • Las tasas aceleradas de cambio en las condiciones de mercado derivadas de un aumento en las políticas comerciales proteccionistas, que incluyen el aumento de la actividad reguladora y la tensión geopolítica, pasaron del nº38 en la encuesta anterior al nº3 este año, completando así el pódium de los tres riesgos que más preocupan en esta edición.

Las incertidumbres marcan el paso

Las respuestas de la Encuesta Global de Gestión de Riesgos 2019 de AON fueron recogidas en otoño de 2018, en un momento de enorme incertidumbre global, impulsada por caídas de los mercados de valores, debates sobre política comercial, medidas reglamentarias agresivas, retiros masivos, un ciclo activo de desastres naturales devastadores, ciberataques de largo alcance y escándalos corporativos.

Estos riesgos macroeconómicos más amplios, combinados con la velocidad del cambio tecnológico, están contribuyendo a una creciente irrupción de nuevas amenazas que pueden interrumpir las cadenas de suministro y las operaciones comerciales en general. Como resultado, un tercio de los primeros 15 riesgos son nuevos participantes en la lista de los 15 principales, incluidas las tasas de cambio aceleradas en los factores del mercado y las tecnologías disruptivas.

Los gerentes de riesgos están reportando el nivel más bajo de preparación frente al riesgo en 12 años, ya que la mayoría de los riesgos principales, como la desaceleración económica y el incremento de la competitividad, son no asegurables. En consecuencia, los gerentes de riesgos necesitan adoptar un enfoque de gestión de riesgos que vaya más allá de la transferencia de riesgos, con el fin de mitigar estas amenazas y proteger a sus organizaciones de la potencial volatilidad.

«Los cambios en los resultados de la encuesta de este año indican que la función de gestión de riesgos debe evolucionar para alcanzar el nivel empresarial”, añade Moloney. «Esto, combinado con el uso de datos y análisis predictivos que pueden generar información procesable, ayudará a las empresas a proteger sus resultados finales mientras se adaptan a cambios acelerados y fluctuaciones económicas».

Otras conclusiones principales

  • La edad de la fuerza laboral sube del puesto nº37 en 2017 al nº20 en 2019. Y se espera que llegue al nº13 en 2022. En general, el envejecimiento de la población, junto con la escasez de mano de obra, no solo supone un cambio en la trayectoria social y económica de un país, sino también volatilidad para las organizaciones.
  • El cambio climático pasa del nº45 en 2017 al nº31 en 2019, ya que la frecuencia y la gravedad de las catástrofes naturales contribuyen a aumentar el grado de preocupación sobre el impacto en la economía mundial.
  • Los ciberataques y las brechas de datos ocupan el puesto nº6 y se espera que escalen hasta el tercer puesto en 2022. El ciberriesgo continúa siendo el riesgo nº1 para los encuestados en Norteamérica. Asimismo, se espera que por primera vez el ciberriesgo aparezca en el top 10 del ranking en Latinoamérica, que en Europa pase del puesto nº8 al nº4, y que en Oriente Medio y África pase del nº8 al nº2.
  • Las tecnologías disruptivas suponen una preocupación creciente para los encuestados, subiendo a nivel global del puesto nº20 en 2017 al nº14 en 2019. Esta tendencia es citada como uno de los riegos de top 10 para el 50% de todos los sectores de actividad.