«Estamos donde están nuestros clientes. Las tecnologías digitales nos permiten no sólo mejorar continuamente nuestros productos, sino también desarrollar soluciones nuevas que satisfacen las necesidades de los clientes de forma cada vez más precisa. De esta manera, ayudamos a garantizar que los seguros sigan siendo un factor estabilizador para las personas y las empresas en el futuro», afirma Torsten Jeworrek, Miembro del Consejo de Administración MUNICH RE, durante su participación en el Rendez-Vous que se celebra actualmente en Montecarlo y que finaliza el 12 de septiembre.

Destacando en su discurso la revolución que las nuevas tecnología tendrán en el mercado asegurador, la reaseguradora confirma que muchos clientes de seguros ya están disfrutando de los beneficios de las tecnologías digitales, “comprando cobertura de seguro on line, recibiendo ayuda de chat bots con muchos procedimientos y utilizando dispositivos móviles para administrar sus propias carteras online. Pero la digitalización ofrece muchas más posibilidades de mejorar los servicios y los productos, aumentando así la satisfacción del cliente, pero los aseguradores y reaseguradores necesitan adaptarse”, remarca el reasegurador.

Peritaje de incendios; precisión e identificación gracias a la tecnología

Tal y como explican, las nuevas tecnologías permiten a las aseguradoras y reaseguradoras racionalizar sus procesos y reducir los siniestros gracias a una planificación más eficaz y a unas predicciones más precisas. “En el ámbito de los riesgos naturales, MUNICH RE ofrece dos nuevos servicios que facilitan la liquidación de siniestros para las compañías de seguros, acelerando así la indemnización del cliente final”, añade el grupo.

En concreto, esta tecnología apoya a los clientes en la evaluación de los riesgos de incendios forestales (Wildfire Risk Scor) en América del Norte y en la estimación de daños después de un incendio forestal. ¿Cómo? Según explican, combina los datos de pérdidas de incendios forestales del pasado con información de fuentes científicas de acceso público. “Un resultado visible del análisis son los mapas de riesgo de alta resolución, que se han integrado en la plataforma de evaluación de riesgos que ya teníamos en la reaseguradora”, subraya la reaseguradora.

La aplicación ayuda a las compañías de seguros a analizar los riesgos con mayor precisión y a identificar posibles acumulaciones en su cartera en una fase temprana. Si se produce un incendio forestal, los clientes pueden visualizar su exposición en tiempo real y tomar las medidas necesarias, detallan. «Con los enlaces a los sistemas de alerta externos, -añaden- se pueden estimar las pérdidas y se puede iniciar la liquidación de siniestros muy rápidamente durante y después de un incendio forestal, lo que reduce los costes y permite a los asegurados ser indemnizados mucho más rápidamente».

El enfoque del análisis de riesgos de incendios forestales es transferible a cualquier otra región del mundo, revelan. «Actualmente existen mapas de riesgo para California, Colorado y Arizona en los EE.UU., y para Alberta y Columbia Británica en Canadá. Actualmente se está trabajando en el desarrollo de la puntuación de riesgo de incendios forestales y los mapas de riesgo para Texas, Nuevo México, Utah y Nevada, y para Portugal. Se desarrollarán más adelante para más regiones de Europa y Asia».

Industrias “en remoto”

Otra aplicación que ha presentado MUNICH RE es «Remote Industries» que permite el registro automatizado de daños después de un huracán y, por lo tanto, una gestión más eficiente de las reclamaciones, añaden.

Los daños potenciales a los edificios pueden ser estimados dos días antes de un huracán y de cualquier medida preventiva tomada. Tal y como explican, inmediatamente después del huracán se dispone de fotografías aéreas de las regiones afectadas, lo que permite realizar estimaciones de los daños de manera más rápida y mejor.

“Las imágenes aéreas de alta resolución se utilizan para estimar los daños a los edificios con la ayuda de algoritmos especiales basados en la IA, por lo que las aseguradoras a menudo saben cómo de graves son los daños incluso antes de que lo haga el asegurado. El registro rápido de los daños reduce significativamente el tiempo dedicado a la tramitación de siniestros, y los ajustadores de siniestros pueden desplegarse de forma mucho más eficaz y evitar las pérdidas consiguientes. Además, las primeras experiencias después del huracán Michael han demostrado que los procesos mejorados reducen las emisiones de CO”.