A pesar de su rápida expansiónLas fintechs están lejos de desplazar a los grandes bancos de México. Los grandes bancos mantendrán su dominio en el sistema financiero al enfocarse en la parte superior de la pirámide económica, mientras que las fintechs atenderán a la enorme población de baja y nula bancarización.

Así lo afirma el último informe de Moody’s en el que ademàs se destaca que las implicaciones de las nuevas tecnologías para los modelos de negocio y entorno operativo de las firmas financieras serán muy distintas para cada país, subsector, e institución, pero, en todos los casos serán considerables y transformadoras.

“La economía de México es extensamente informal y dependiente del efectivo, lo cual resulta en un desafío para los bancos tradicionales y una oportunidad para las fintechs disruptivas”, apunta Felipe Carvallo, vicepresidente de la agencia. “El principal crecimiento e inversión de las fintechs está enfocado en esas áreas, haciendo más fácil la colocación de crédito a personas físicas y pequeñas y medianas empresas, así como en promover la realización de pagos sin efectivo. Habrá amplio espacio para que se expandan las fintechs, aunque los bancos mantendrán su dominio dado el arraigo de sus franquicias y el amplio acceso que tienen a fondeo de bajo costo con depósitos de sus actividades centrales”.

La regulación ayudará a la inversión

La regulación Fintech en México ayudará a formalizar las operaciones y a generar mayor inversión con el establecimiento de reglas mínimas de gobierno corporativo, protección al consumidor y de conocimiento del cliente e inversionista. Aunque moderará su crecimiento en el corto plazo, la regulación Fintech las hará más atractivas para inversionistas locales y fintechs extranjeras que lleguen al país. Las directivas de protección al consumidor harán que las fintechs resulten atractivas para los consumidores.

Por último, Moody’s señala que los grandes bancos invertirán en digitalización y buscarán asociaciones, mientras que los bancos pequeños tendrán un rezago. «Los bancos pequeños han tardado más en invertir o asociarse con las fintechs que están enfocándose en sus clientes», concluye.