De los 27 países en todo el mundo han implementado un sandbox regulatorio en su ordenamiento jurídico para impulsar la innovación financiera, dos de ellos corresponden a América Latina: México y Colombia.  Ambos implementaron este modelo en 2018.

Las españolas Funcas y Finnovating han publicado el informe ‘Sandboxes regula-torios en el sector financiero’, que informe analiza las diferentes iniciativas llevadas a cabo por los reguladores de distintas jurisdicciones de todo el mundo.  “México es uno de los países que más esfuerzos ha concentrado en la regulación de las fintech”, remarca este estudio.

Con la promulgación de su Ley Fintech en marzo de 2018 se contempló el otorgamiento de autorizaciones temporales para modelos novedosos, tanto para fintech como para entidades financieras tradicionales. Este régimen de autorizaciones temporales en México es equiparable a la figura del sandbox.

Una de las características más reseñables es que sirve tanto para empresas reguladas, como para aquellas que no lo están, para que las pruebas puedan llevarse a cabo aunque la actividad no esté en marcha. Esto último permitirá a los supervisores financieros mexi-canos conocer modelos no regulados para un diseño ex–ante de su normativa.

En Colombia, por su lado, la Superintendencia Financiera de Colombia (SFC) puso en funcionamiento, a comienzos de 2018, lo que denominó como laArenera, su banco regu-latorio de pruebas para entidades financieras innovadoras. En él puede participar cual-quier empresa, ya sea tradicional o fintech, esté o no esté bajo la vigilancia de la SFC. Además, pueden acceder proyectos conjuntos en los que coparticipen distintos tipos de entidades.

Principalmente, se valoran proyectos que generen un beneficio para el consumidor, fo-menten la inclusión financiera o mejoren la competencia en el mercado de servicios fi-nancieros en Colombia.

Sandbox, crucial para el desarrollo de la innovación financiera

A nivel general, el informe destaca que, para el desarrollo de la innovación financiera es crucial el sandbox porque da respuesta a los retos regulatorios que plantean las empresas financieras de base tecnológica o Fintech y sus nuevos modelos de negocio”, concluye el estudio.

Les permite testar sus productos o servicios dentro de un marco regulatorio, incorpo-rando exigencias normativas proporcionalmente adaptadas a la actividad que los opera-dores desempeñen. Así, el supervisor vela por la estabilidad de los mercados. También por la protección de los consumidores con los que se realicen las pruebas, cuya seguridad deberá ser avalada, en todo caso, por la empresa promotora del proyecto.