Metlife ha desarrollado algunas acciones para convertirse en una compañía 100% digital, de esta forma ha transformado algunos procesos para facilitar la experiencia del cliente.

Entre las acciones está la comercialización de seguros de vida individuales a través de la biometría, informa CQCS. «Para adaptarnos y dar continuidad a las ventas, desarrollamos iniciativas 100% digitales como el envío de propuestas y firma por reconocimiento facial (biometría), ha sido un éxito cuando pensamos en la seguridad y el acceso, además de ser un gran diferencial en el apoyo a nuestros socios de negocios, trayendo agilidad y personalizando el servicio de acuerdo con las necesidades de cada cliente», explica Paula Toguchi, Superintendente de Productos de la empresa.

La compañía realizó un estudio completo de la experiencia del cliente para proporcionarles agilidad, facilidad y seguridad en un momento importante en el mercado de los seguros y en el mundo.

El cliente ahora está en el centro de esta transformación digital, afirma la directiva. Para ello se implantaron sistemas para facilitar el tráfico de propuestas y documentación, el uso del reconocimiento facial en la firma de propuestas digitales y un servicio en línea disponible las 24 horas del día para responder a las preguntas y aclaraciones del cliente.

Cambio en los modelos de negocio y relaciones

Paula Toguchi ha explicado que acciones como el uso de la comunicación interna con los empleados para mantener la interacción entre los equipos, incluso durante la distancia social, están marcando la diferencia en la motivación y el compromiso de la empresa. «Notamos un aumento de la productividad del equipo comercial, debido principalmente a la optimización del tiempo de viaje para las visitas in situ en las grandes ciudades», asevera.

Para ella, este nuevo escenario ha resonado en la sociedad, en los patrones de consumo y en las prioridades de las personas que han empezado a ver el valor de la planificación del futuro, el cuidado de la familia y la educación financiera.

«Creemos que el segmento tendrá aún más posibilidades de tener un espacio entre las necesidades de las personas en la planificación del futuro y la protección de la vida», concluye la ejecutiva.