El riesgo cibernético es omnipresente y aumenta durante las operaciones de fusiones y adquisiciones

Construir o comprar, esa es una pregunta que mantiene a la Csuite en vela durante la noche una vez que se determina la estrategia de crecimiento. Como la actividad global de fusiones y adquisiciones alcanzó más de 1 billón de dólares durante el primer trimestre de 2019 está claro que la «compra» sigue ocupando un lugar destacado en la agenda de los líderes de alto nivel, revela el último estudio de AON.

Sin embargo, otro dilema sobre las fusiones y adquisiciones está causando noches de insomnio a los líderes empresariales: asegurarse de que han encontrado la empresa adecuada para comprar, así como de que han puesto el precio adecuado a los activos de sus objetivos.

“Con el cambio hacia la tecnología en las últimas décadas, la valoración de activos puede ser más complicada”, explica el bróker. En 2019, aproximadamente 19 billones de dólares en valor de mercado – cerca del 85% en el valor del S&P 500 – están representados por activos «intangibles» como la propiedad intelectual (PI) en forma de marcas, patentes y tecnología – todo lo cual está impulsando la mayor parte de la actividad de fusiones y adquisiciones. Y con seis de los 10 primeros puestos en el S&P 500 destinados a empresas de tecnología, ésta seguirá afectando a la estrategia empresarial, incluyendo la maximización de las operaciones de fusiones y adquisiciones.

Lewis Lee, director general de Intellectual Property Solutions de AON, afirma que «la propiedad intelectual se está convirtiendo cada vez más en una razón clave – y en algunos casos, en la razón principal – para que las empresas adquieran otras que ayudan a alcanzar los objetivos de crecimiento». Además, añade el directivo que «la propiedad intelectual se está convirtiendo cada vez más en una razón clave -y, en algunos casos, en la razón principal- para que las empresas adquieran otras que contribuyen a alcanzar los objetivos de crecimiento».

Es más, según detalla este informe, la economía actual, cada vez más digital, está cambiando la diligencia de las transacciones. El valor de los activos intangibles y el riesgo cibernético se convertirán  en una prioridad para que las condiciones de los contratos compitan de forma efectiva y generen beneficios.

Se mantiene ritmo de las M&A

La actividad mundial de fusiones y adquisiciones alcanzó los 3,35 billones de dólares en 2018, su nivel más alto desde los niveles récord de 2015. Y las cifras del primer trimestre de 2019 indican que este ritmo continuará, revela AON.

No es de extrañar que la tecnología, la salud digital (mHealth), el comercio electrónico, la robótica y el software se encuentren entre las áreas clave que se espera que experimenten una considerable actividad de fusiones y adquisiciones en el próximo año. Dado que todos estos sectores cuentan con valiosos activos, son candidatos lucrativos para las fusiones y adquisiciones, detalla el informe. Y dado que la propiedad intelectual es altamente valorada ésta tiende a ir acompañada de tecnología, además aumenta inherentemente el riesgo cibernético.

Los desafíos para el éxito de las fusiones y adquisiciones son numerosos: a medida que evolucione el panorama, las transacciones exitosas se basarán en una mayor diligencia en torno al riesgo de propiedad intelectual y el cibernético.

Comprender el valor de la propiedad intelectual

En todas las industrias los activos intangibles se están convirtiendo en las principales fuentes de valor. «En la última década, los activos intangibles han comenzado a superar a los activos tangibles en términos de valor», explica Lee. Los derechos de autor, las patentes, las fórmulas y los códigos fuente han superado a la propiedad o al equipo como algunos de los elementos más valiosos de un balance general.

Sin embargo, a pesar de la creciente importancia de la propiedad intelectual como fuente de valor, muchas empresas no están seguras del valor asociado, o incluso de la cantidad de propiedad intelectual que poseen. Comprender este valor y la falta de transparencia en torno a él es crucial tanto para los compradores como para los vendedores para maximizar el valor de la operación. Como explica el broker, los compradores necesitan una evaluación detallada de la propiedad intelectual de un objetivo de adquisición para valorarlo adecuadamente. Para los vendedores, en el otro lado del trato, la valoración precisa de la propiedad intelectual puede dar lugar a un precio de venta más elevado, también conocido como valoración de salida.

Sin embargo, a pesar del mayor valor de la propiedad intelectual, «muchas empresas han tardado en adoptar enfoques para gestionar y valorar sus carteras de propiedad intelectual de manera que se cree valor empresarial», afirma Lee. Esta comprensión es fundamental para proteger la propiedad intelectual y, en el caso de las fusiones y adquisiciones, para maximizar el valor de la venta para el vendedor y crear oportunidades de crecimiento duraderas para el comprador, remarca.

El riesgo cibernético es omnipresente

Así como nuestro mundo conectado ha hecho de casi todas las empresas convertirse en una empresa de tecnología, casi todas las transacciones de fusiones y adquisiciones son un negocio de tecnología. Y con esa tecnología viene un nivel de riesgo cibernético que puede amenazar el éxito de la operación, detalla el informe.

Ian McCaw, director de Cyber M&A para EMEA en AON, señala que la desconexión entre un riesgo creciente y una diligencia adecuada: «Nos enfrentamos a una amenaza cibernética global. Sin embargo, en el caso de actividades estratégicas como las fusiones y adquisiciones, los ataques cibernéticos y las infracciones siguen afectando a las empresas; existe una brecha considerable», añade McCaw. «En mi experiencia, un porcentaje mínimo de tratos incluyen cualquier tipo de ciber diligencia especializada», matiza.