Los cuatro principales operadores de telefonía móvil de Brasil; Vivo, Oi, Tim y Claro, han puesto a disposición del Gobierno sus plataformas de geolocalización que permite monitorear el aislamiento social para combatir el Covid-19.

La plataforma estará abierta para el gobierno federal, todos los gobiernos estatales y las ciudades de más de 500.000 habitantes. «Decidimos abrirlo para más entidades porque puede ayudar mucho y porque en este momento del gobierno federal la lucha contra el virus no puede parar», dijo Marcos Ferrari, presidente ejecutivo de Sinditelebrasil, la entidad que representa a los operadores.  

El siguiente paso es firmar un Acuerdo de Cooperación Técnica y un acuerdo de confidencialidad. Desde allí los administradores podrán acceder al sistema en 48 horas.

En este entorno digital, los gobernadores y alcaldes tendrán a su disposición un mapa de calor que muestra el flujo de personas el día anterior. Los datos se facilitarán de forma agregada y anónima, lo que, según los operadores, es una garantía de que las administraciones no tendrán acceso a los datos personales de los usuarios de teléfonos móviles.

Preocupaciones en torno a la privacidad

A pesar de las garantías dadas por los operadores, los expertos en privacidad digital advierten de los riesgos que conlleva el uso de la geolocalización en la lucha contra el coronavirus. Según afirman, el aplazamiento de la Ley General de Protección de Datos y el retraso del gobierno en el nombramiento de los miembros de la Autoridad Nacional de Protección de Datos, sancionado por el propio Bolsonaro en julio del año pasado, crean un ambiente de inseguridad jurídica en cuanto al uso de los datos personales.

La geolocalización se ha utilizado en varios países para combatir el virus, pero ha suscitado un debate mundial sobre la necesidad de conciliar el uso de la tecnología en las medidas de protección de la salud con los derechos individuales a la intimidad.