La previsión del Servicio de Estudios de MAPFRE para la economía argentina en este año apunta a una caída del PIB en términos reales del -1,5% (-2,4% en 2018). Sin embargo, la previsión es que en el año 2020 vuelva el crecimiento (2,6%).

“De momento, la aplicación de las medidas de política fiscal y monetaria restrictivas acordadas bajo el programa de asistencia financiera con el FMI dificultan en el corto plazo la salida del entorno recesivo en el que se encuentra su economía, pero apuntan a una mejora de las perspectivas a medio plazo”, valoran desde la aseguradora.

Por lo tanto, el entorno “recesivo” afecta negativamente al desarrollo del negocio asegurador, especialmente a las líneas de negocio de No Vida y Vida Riesgo. A ello se le suman las dificultades para controlar la inflación, que no muestra signos de moderarse (57,3% interanual en mes de mayo), y que “impactarán de forma negativa en el coste de los siniestros de las compañías aseguradoras que no pueden beneficiarse plenamente de los altos tipos de interés de política monetaria para apuntalar la rentabilidad financiera de estas líneas de negocio, por los límites regulatorios impuestos a las entidades aseguradoras en las inversiones en instrumentos de deuda pública a corto plazo”.

El lado positivo es que este entorno de tipos de interés podría ser “una oportunidad para la comercialización de productos de seguros de Vida Ahorro temporales anuales renovables”, con vencimientos cortos y renegociación del tipo garantizado en cada vencimiento, si bien, matizan desde el Servicio de Estudios, “los referidos límites regulatorios dificultan también el desarrollo de este tipo de productos”.

El informe íntegro del Servicio de Estudios de MAPFRE, disponible aquí.