Si como empresa o proveedor de servicios crees que tu cliente confía en tu tecnología y en el uso que le das a sus datos, estás equivocado. Así de claro lo revelan desde PwC que, afirman que los consumidores han permanecido generalmente ‘fieles’ a las empresas a pesar de la desconfianza sobre cómo se utilizan sus datos.

La mayoría se ha quedado incluso después de las violaciones de seguridad. Pero una nueva encuesta global de más de 5.000 consumidores y 2.000 ejecutivos indica que esta tolerancia de los consumidores podría estar a punto de cambiar.

“Si los consumidores no han cambiado de negocio todavía, no es porque la privacidad no les importe. Es porque sienten que no tienen otra opción. Escépticos de que otra empresa sea mejor que la actual, los consumidores se sienten atrapados, pero anhelan una opción mejor y la tomarían si pudieran. Ya, enfrentados a la falta de mejores opciones, algunos consumidores están simplemente abandonando: uno de cada diez espera que su uso general y su compromiso con la tecnología disminuya en los próximos 6 meses”, afirma la consultora.

Por ello, lanza esta pregunta: Como líder empresarial, ¿estás dispuesto a apostar el futuro de la compañía con la esperanza de que ningún competidor dé a los consumidores una opción mejor mañana? ¿O serás esa mejor opción?

El consumidor deja de ser ingenuo

Ya nadie puede llamar ingenuo a los consumidores globales. Cada vez reconocen más el precio del contrato implícito por el que ceden sus datos a aplicaciones y sitios «gratuitos». Cuando se trata de la privacidad, por ejemplo, el 67% dice que tienen poco o ningún control sobre cómo se utilizan sus datos. En cuanto a la seguridad, el 60% dice que esperan que las empresas con las que hacen negocios sufran algún día una violación de datos. Eso es probable porque el 34% dice que una o más compañías que tienen sus datos ya han sufrido una violación.

Sin embargo, cuando se trata de palabras y acciones, los consumidores ofrecen una aparente contradicción. El 66% llama a las violaciones de datos «inaceptables», pero en la práctica la mayoría las acepta: El 55% ha seguido usando o comprando a las empresas, incluso después de saber que estas empresas sufrieron una violación.

Por otro lado, remarcan desde PwC que los consumidores no son hipócritas. Ni se engañan a sí mismos. Son racionales. El 67% dice que a pesar del «nerviosismo» por compartir datos, los beneficios superan a los riesgos, y el 76% llama a compartir información personal con las empresas un «mal necesario».

Mientras que la mayoría se queda con las empresas a pesar de sus reparos, esperan que llegue pronto una opción mejor. El 85% desearía que hubiera más empresas a las que pudieran confiar sus datos. Y el 83% querría tener más control sobre sus propios datos.