Los ciberdelincuentes comienzan a recurrir con más asiduedad a los sistemas de almacenamiento en la nube, como Google Drive, para llevar a cabo campañas de phishing más eficaces y convincentes. Este es uno de los principales hallazgos del informe de Kaspersky sobre Spam y Phishing del segundo trimestre de 2019. El informe también revela que los cibercriminales recurren a técnicas de mayor sofisticación para socavar la reputación online en caso de que las empresas no cedan a su chantaje.

Según los datos de la compañía, Grecia fue el país en el que el mayor porcentaje (26,20%) de los equipos protegidos por Kaspersky activaron los sistemas antiphishing entre abril y junio de este año. Le siguieron Venezuela (25,67%), Brasil (20,86%), Australia (17,73%), Portugal (17,47%) y España (15,85%).

El almacenamiento en la nube, en el punto de mira

Uno de los métodos de phishing más novedosos que han identificado los expertos es la utilización de los servicios y sistemas de almacenamiento en la nube para disfrazar los emails de phishing como mensajes auténticos. Al incluir en el email un enlace con un dominio legítimo, por ejemplo, Google Drive, el mensaje genera mayor confianza en el usuario y además evitan la detección por los filtros de spam.

En el segundo trimestre del año, los ciberdelincuentes también enviaron enlaces de phishing dentro de falsas convocatorias para eventos enviadas a través de Google Calendar, o imágenes a través de Google Photos acompañados por una petición de ingresar una comisión en una cuenta bancaria a cambio de recibir una transferencia de una gran suma de dinero.

Phishing turístico y deducciones fiscales

Los mensajes de phishing, explican, contienen enlaces que se dirigen a páginas web aparentemente legítimas, creadas por ciberdelincuentes con el objetivo de robar diversos tipos de datos personales. Estos emails a menudo aprovechan fechas clave en el calendario para así engañar al usuario con mayor facilidad, ¿cómo? Normalmente debido al menor grado de concienciación sobre el riesgo en comparación con las amenazas permanentes.

En el segundo trimestre, Kaspersky detectó mensajes de este tipo relacionados con la compra vacacional, los cibercriminales recurrieron a una de las técnicas de ingeniería social más efectivas: dar un tiempo limitado para actuar, justificándolo con las circunstancias de la vida real, y, por lo tanto, inclinando a la víctima a tomar decisiones espontáneas, subrayan.

«Los ataques de spam y de phishing pueden ser muy eficaces cuando coinciden con fechas clave, debido a que la llegada de estos mensajes es muchas veces esperada y deseada, a diferencia de la mayoría de los fraudes disfrazados como “oferta única”», explica Maria Vergelis, Investigadora de Seguridad de Kaspersky, que añade: «En el caso de los ataques de phishing, la víctima a menudo ni se da cuenta de que ha sido objeto de un ciberataque o de que ha expuesto sus datos personales hasta que ya es demasiado tarde. La buena noticia es que existen soluciones de seguridad que no sólo bloquean la ejecución del malware y notifican al usuario sobre la amenaza, sino que también disponen de filtros de spam y phishing que evitan que tales correos electrónicos aparezcan en la bandeja de entrada”.

Ransomware extorsionador de bitcoins a empresas

Por otra parte, los datos del informe revelan que, si bien hasta ahora los ciberdelincuentes utilizaban el ransomware principalmente para estafar a particulares, muchas veces con la amenaza de difundir datos o imágenes íntimas y reveladoras sobre la vida personal de la víctima, en el segundo trimestre de 2019 su atención se ha desplazado hacia las organizaciones.

Según este método, los atacantes envían una solicitud de transferencia en bitcoin por valor de unos 4.000 euros a las direcciones públicas de la empresa o mediante el formulario de comentarios de su página web. Y en caso de rechazo, amenazan con enviar cartas supuestamente firmadas por la víctima a través formularios de contacto de 13 millones de sitios, así como spam agresivo en nombre de la empresa a 9 millones de direcciones postales, después del cual, según ellos, el proyecto Spamhaus identifica el sitio de la víctima como spam y lo bloquea para siempre.