Aunque la pandemia domina la atención del mundo, el riesgo climático sigue latente. El 77% de los CEO y CFO de las compañías más grandes del mundo admiten que sus empresas no están completamente preparadas para el impacto financiero del cambio climático.

Además, 8 de cada 10 (82%) creen que sus compañías tienen un control un tanto nulo sobre dicho impacto en sus negocios, según una encuesta encargada por la aseguradora FM Global para que se ha consultado a compañías con ingresos superiores a los 1.000 millones de dólares en América del Norte, Europa y Asia Pacífico.

De las respuestas de los encuestados se deduce que las inundaciones, las sequías y los incendios forestales encabezan la lista de riesgos que “preocupan más a sus compañías” y “podrían afectar más negativamente sus finanzas”.

“Las conclusiones son preocupantes ya que comienzan las temporadas de huracanes e incendios forestales en los EE.UU. Y la amenaza de inundación aumenta en todo el mundo, combinada con los desafíos que la pandemia ha impuesto a las empresas, muchas de las cuales luchan por sobrevivir y recuperarse”, señala Katherine Klosowski, vicepresidente, gerente de riesgos y estructuras naturales de FM Global.

“La combinación de estar mal preparados para catástrofes naturales, la volatilidad en los mercados financieros y la amenaza de una recesión económica no podría ser peor en muchas compañías”, agregó Klosowski.

La prevención, la clave

Los resultados de la encuesta se basan en el informe del Foro Económico Mundial de principios de este año, publicado justo antes de que ocurriera la pandemia, en el que se señala que los eventos climáticos extremos unidos al fracaso de la mitigación y adaptación al cambio climático como los principales riesgos en los próximos 10 años.

“Afortunadamente, la mayoría de las pérdidas derivadas de eventos relacionados con el clima se puede prevenir. La prevención de pérdidas puede ayudar a preservar el valor y la resistencia de una empresa, especialmente durante la pandemia”, matiza Klosowski. No obstante, el escenario podría complicarse si el confinamiento se prolonga.