Los riesgos políticos en varios países latinoamericanos han mejorado, con Guatemala, Chile y Paraguay viendo el mayor movimiento positivo en sus puntajes de Índice de Riesgo Político a Corto Plazo (STPRI, por sus siglas en inglés), según revelan los datos de Fitch Solutions recopilados por MARSH para elaborar su ‘Mapa de Riesgo Político 2019’. Esto se debe a los resultados positivos de las elecciones presidenciales y legislativas de 2018. Por el contrario, la inestabilidad política en Nicaragua provocó una bajada significativa del STPRI en este país.

En concreto, en Chile, que es generalmente uno de los países más estables de América Latina -presenta un índice de Riesgo País de 70,5 siendo mayor la incertidumbre a medida que baja el porcentaje-, la elección del presidente Sebastián Piñera en diciembre de 2017 puso fin a un período de incertidumbre, con mejoría económica y menor desempleo. Aunque su política a favor de la inversión es ampliamente positiva para el crecimiento económico, se prevé que se enfrente a un entorno de formulación de políticas muy dividido que podría limitar su capacidad para promulgar cambios de política. Fitch Solutions espera que el debate sobre las reformas a los sistemas de pensiones, impuestos, salud y educación de Chile domine el escenario político del país durante el 2019 y más allá.

Mientras tanto, Paraguay (con un índice del 51,1) experimentó una mayor claridad en la política y una disminución de las tensiones sociales tras la elección del presidente Mario Abdo Benítez en abril. Según se destaca, es probable que la lucha contra la corrupción domine la agenda del presidente paraguayo Mario Abdo Benítez en 2019, ya que un número significativo de líderes electos están siendo investigados por delitos relacionados con la corrupción. Sin embargo, también es posible que estas investigaciones amplíen aún más la división dentro del partido de centro-derecha en el poder, el Partido Colorado. Debido a que el Partido Colorado (ANR-PC) del presidente Benítez tiene sólo 42 de los 80 diputados y 17 de los 45 senadores, las tensiones entre los partidos podrían amenazar la capacidad del presidente Benítez para aprobar legislación.

Por su parte, Guatemala (con un índice del 48,4) mejoró también el índice a medida que el presidente Jimmy Morales obtuvo más apoyo del Congreso y el sistema que en 2017, al tiempo que evitó las protestas a gran escala. La confrontación del presidente Jimmy Morales con la CICIG, un organismo de lucha contra la corrupción respaldado por la ONU pondrá a prueba las frágiles instituciones del país, y es probable que la agitación social y las frecuentes protestas continúen hasta 2019. Aun así, es probable que el presidente Morales cumpla su mandato debido al apoyo de gran parte de la élite de Guatemala y a la reducción de la presión política de los Estados Unidos. Sin embargo, los riesgos políticos seguirán siendo elevados a corto plazo, lo que debilitará la confianza de los inversores y la actividad económica en general. El presidente Morales no es elegible para un segundo mandato, pero a medida que se acercan las elecciones generales de junio de 2019, el presidente y su partido Frente de Convergencia Nacional (FCN) aumentarán el gasto público en un esfuerzo por obtener apoyo público para su candidato. Mientras tanto, la violencia de las pandillas está aumentando en la región, lo que pesará mucho en el sentimiento tanto de los hogares como de las empresas.

Medio mundo pendiente de Venezuela

MARSH anticipa que la inflación en Venezuela alcanzará el 10,000,000% en 2019, mientras que el nuevo escenario político –con Juan Guaidó, presidente del parlamento, reconocido por muchos países como presidente interino– aumenta la incertidumbre sobre el futuro del país. A esto se suma la continuidad de una grave crisis económica y política en el país que se extenderá por sexto año consecutivo en 2019. La profunda contracción económica continúa; la hiperinflación se aceleró; la rápida emigración superó los tres millones de personas; mientras que las importantes obligaciones de deuda y la grave escasez de bienes básicos pesan mucho sobre el tejido social del país. Con este panorama, es difícil anticipar el final de este nuevo y conmovedor escenario político, pero está claro que el status quo cambiará.

Finalmente, en cuanto a Nicaragua, su puntuación se redujo significativamente ya que el presidente Daniel Ortega enfrentó protestas masivas contra su gobierno en 2018. La situación en el terreno podría seguir siendo inestable en el futuro previsible.

Perspectivas globales: proteccionismo multipolar

En la Unión Europea, España es uno de los países que más elevan su nivel de riesgo político de cara a los inversores, por delante incluso de otros como Reino Unido o Italia, cuya inestabilidad ha estado en el foco también en los últimos meses. Esto se debe a la polarización de los partidos, la fragmentación parlamentaria y la tensión secesionista con Cataluña, que mantienen el riesgo del país en una de las cotas más elevadas de la Unión Europea, según revela el ‘Mapa del Riesgo Político 2019’. A esto se le suma la elevada deuda pública española -cercana al 100% del PIB- como un factor que también contribuye a que se incremente el nivel de riesgo político respecto al año pasado.

Por otra parte, a la incertidumbre política de España se suma también el elevado porcentaje de deuda pública. En este aspecto, el mapa pone de manifiesto que, a nivel global, el ratio de deuda pública sobre el PIB es uno de los mayores problemas a los que se enfrenta la economía global en los próximos años. Así, indica que países como Alemania, Francio o Reino Unido sacan notas superiores al 75% y otros como Siria, Yemen, Libia o Afganistán por debajo del 30%.

Se apunta a un contexto de ralentización económica generalizada que ya ha obligado a revisar a la baja las perspectivas de crecimiento para los próximos ejercicios, tanto en la Eurozona como en España. Diego Fernández Reyes, responsable de Riesgo Político de MARSH ESPAÑA, también ha apuntado a la probabilidad de que este año persista la transición hacia un orden mundial de proteccionismo más multipolar y en algunos países aumenten los sentimientos y las prácticas proteccionistas y de aislamiento, lo que ralentizaría momentáneamente el proceso de globalización.

El mapa detalla que el proteccionismo estadounidense, la situación en Venezuela, las relaciones de Rusia con Occidente y el brexit son algunos de los principales riesgos que agravan la estabilidad global en 2019. También destaca como nuevas variables a la deuda, los tipos de interés e inyecciones de liquidez; las nuevas armas (bioquímicas, drones, etc.); la transición energética; los efectos del cambio climático; el envejecimiento poblacional; y los ciberataques, las falsas noticias y la propagación de esta información.


Otras claves

  • Los aranceles comerciales y las disputas geopolíticas entre Estados Unidos y China se pueden intensificar, y como consecuencia podría aumentar el riesgo de que se produzcan nuevas represalias chinas y, en contraataque, represalias norteamericanas. Asimismo, esto podría afectar a los países más exportadores como Alemania.
  • Las relaciones entre Rusia y Occidente se mantendrán tensas en 2019 y no se descartan nuevas sanciones para Rusia.
  • Brexit: Las negociaciones continúan apareciendo en el panorama de riesgo político, mientras que en España la continua inestabilidad política ha provocado una fuerte disminución en el índice de riesgo político del país a corto plazo (STPRI, por sus siglas en inglés).
  • África experimentó grandes mejoras en riesgo político, pero también algunos de los deterioros más notables. El STPRI en Sudáfrica, Mozambique y Sudán del Sur mejoraron, mientras que en Zambia, Malí, Argelia, Túnez, Camerún y la República Centroafricana, la incertidumbre en torno a las elecciones y el deterioro de las condiciones económicas y humanitarias provocaron un fuerte aumento del riesgo político.