Las pérdidas económicas mundiales totales ascendieron a 44.000 millones de dólares (39.471 millones de euros) en la primera mitad de 2019. De esta cifra, 40.000 millones se corresponde a catástrofes naturales (45.000 millones de dólares en el mismo período del año anterior) mientras que los 4.000 millones de dólares restantes de pérdidas se debieron a catástrofes provocadas por el hombre, según las estimaciones preliminares de Swiss Re Institute.

Esta cifra está muy por debajo de los 109.000 millones de dólares (97.781 millones de euros), la media de las pérdidas económicas del primer semestre de los diez años anteriores. También es inferior a las pérdidas de 51.000 millones (45.750 millones de euros) registradas en el mismo período del año anterior.

Las pérdidas mundiales aseguradas por catástrofes naturales descendieron de 21.000 millones de dólares el año anterior a 15.000 millones de dólares (de 18.838 a 13.456 millones de euros), mientras que las pérdidas aseguradas por catástrofes provocadas por el hombre descendieron de 5.000 a 4.000 millones de dólares (de 4.485 a 3.588 millones de euros).

En concreto, las pérdidas aseguradas globales por desastres fueron de 19.000 millones (17.044 millones de euros) en el primer semestre de 2019, frente a los 26.000 millones (23.323 millones de euros) en el primer semestre de 2018, siendo el principal factor las tormentas y las inundaciones en diferentes partes del mundo. Los desastres se cobraron más de 5.000 víctimas en el primer semestre de 2019.

Es decir, solo alrededor del 42% de las pérdidas económicas mundiales estaba asegurado (en comparación con el 52% en el primer semestre de 2018), ya que varios desastres a gran escala, como el ciclón Idai en el sur de África y el ciclón Fani en la India, ocurrieron en zonas con baja penetración de seguros.

Los riesgos secundarios fueron los principales causantes de las pérdidas

Peligros secundarios, como tormentas eléctricas, lluvias torrenciales y deshielo, causaron las mayores pérdidas por daños causados por el viento y el agua en la primera mitad de 2019 en muchas regiones del mundo, incluidos Estados Unidos, Canadá, Europa, Australia, China e Irán. Sigma, del Swiss Re Institute, estima que las pérdidas económicas totales de estos eventos ascienden a 32.000 millones de dólares (28.706 millones de euros). Aproximadamente 13.000 millones de dólares de los EE.UU. de estas pérdidas estaban aseguradas.

Al igual que en la primera mitad de 2018, varias partes del mundo también experimentaron olas de calor y condiciones climáticas secas este año, marcando récords de temperatura en varios lugares, particularmente en Europa. Todavía no se ha determinado el impacto total de las condiciones climáticas extremas del verano. Todos estos datos se pueden consultar en la aplicación web sigma explorer.