Compartir los datos de los clientes, no así los activos, es el próximo paso que la industria financiera debe abordar con ayuda de las tecnologías ‘fintech’. Así lo revela el último ‘World FinTech Report 2019’ de Capgemini.

Ofrecer servicios bancarios diferenciados pero hacerlo en un entorno digital compartido, un ‘marketplace’ como los que existen ya en otros en varios sectores, constituye el próximo reto al que se enfrenta la industria financiera y bancaria, una fase denominada ‘Open X’ por la consultora que analiza sus características e implicaciones en este informe.

Su tesis es que la cooperación da más frutos que la competencia a la hora de crear plataformas y ecosistemas digitales. Por este motivo y de acuerdo a su visión, la actual ‘banca abierta’ (creación de aplicaciones abiertas para crear servicios que se integran en plataformas de terceros) pasará a esta fase ‘Open X’ en la que “prevalecerán las API estandarizadas, el conocimiento de los datos de los clientes y la colaboración efectiva”.

Este nuevo estadio ofrece a cambio una “excelencia en el uso de datos que fomenta un intercambio óptimo de recursos, una experiencia mejorada para los clientes y una innovación de productos acelerada”.

Esta evolución está motivada por cuatro factores:

  1. Un mayor énfasis en la experiencia del cliente que en los productos.
  2. Menos importancia de los activos y más de los datos.
  3. Acceso compartido en lugar de propietario.
  4. Asociarse en lugar de construir o comprar.

Además, en este nuevo paradigma, los bancos deben prepararse estratégicamente. Para Capgemini las entidades que lideren las iniciativas de estandarización de las API (interfaz de programación de aplicaciones) y busquen un valor de monetización real con modelos indirectos (con negocios referidos y perspectivas procesables, por ejemplo) serán los que obtengan un mayor valor.

Por otro lado, los bancos no serán, necesariamente, los dueños de toda la experiencia del cliente. Sin embargo, “será esencial que integren a la perfección sus servicios como una parte de ese ‘customer journey’ global”.

El informe señala también que para la industria financiera es mejor la colaboración con las fintech que dejarse adelantar por su mayor capacidad de innovación y agilidad. En todo caso, tanto la una como las otras tendrán que cooperar junto a otros actores del sector, “para superar los temores y obstáculos en torno a la adopción e implementación de una arquitectura abierta”.