La británica POOL RE publica su cuarto Informe de Frecuencia del Terrorismo, en el que de manera periódica analiza las amenazas contemporáneas relacionadas con el riesgos del terrorismo.

Además de un estudio de los recientes ataques terroristas, el informe incluye las opiniones de expertos externos como Mark Rowley, que fue hasta 2018 el jefe nacional de la policía antiterrorista. Reflexiona sobre la escala e intensidad de la amenaza actual y analiza lo que esto significa para los sectores de seguros y gestión de riesgos. «El terrorismo está aumentando, se mueve más rápido y es más difícil de detectar”, afirma.

“Para todas las empresas -concreta el autor- hay un conjunto más amplio de amenazas y vulnerabilidades a tener en cuenta, que requieren un enfoque más ágil, uno donde tal vez la vigilancia y la resiliencia son de creciente importancia junto a las clásicos medidas de protección. La vigilancia ofrece una oportunidad única para impedir los ataques en la fase de reconocimiento y hemos visto regularmente incluso una baja complejidad de los ataques precedidos de tales preparativos”.

“Todos los sectores deben estar a la altura de estos nuevos retos individuales y colectivos e invertir en mayor intercambio de información y colaboración con la policía y el Gobierno”, apunta.

En el informe se incluye también un análisis más profundo de cómo la cambiante amenaza terrorista, incluida la proliferación de ataques de baja complejidad, podría afectar al sector aseguradora y reasegurador. Así, se destaca que muchas más empresas, en particular las pymes, podrían estar ahora más expuestas a estos riesgos y es menos probable que el relativo anonimato o la lejanía de los objetivos simbólicos proteja a las empresas de los efectos -directos o indirectos- de un atentado terrorista.