En los últimos años, la mayoría de compañías de seguros han invertido mucho en iniciativas de modernización para transformar sus operaciones básicas. “Lo que está cambiando para muchas entidades son los objetivos empresariales que impulsan estos esfuerzos. Las ambiciones digitales de las aseguradoras probablemente darán forma a los esfuerzos de transformación de los sistemas centrales en el futuro”, afirma Deloitte.

En su informe ‘2020 insurance Outlook’, la consultora explica que los sistemas core deben estar preparados para que las tecnologías digitales impulsen nuevos modelos de negocio. Un ejemplo, concreta el informe, es el lanzamiento de nuevos productos diseñados para satisfacer las demandas de la economía compartida, permitiendo a los clientes iniciar, pausar o parar la cobertura con solo pulsar un botón en sus aplicaciones móviles. “Proporcionar esta funcionalidad a los clientes solo sería posible si las funciones básicas de los seguros -tales como la tarifa, la cotización, la vinculación, la emisión, las reclamaciones, la facturación, el servicio, etc.- están equipadas para gestionar estos requisitos avanzados”, se detalla.

Por lo tanto, sostiene Deloitte, “la capacidad de un aseguradoras de utilizar nuevas tecnologías para mejorar la participación de los clientes, desarrollar nuevas ofertas de productos, analizar datos o emplear herramientas de automatización está estrechamente relacionada con la disponibilidad de sus sistemas centrales”.

En este punto, la consultora se cuestiona: ¿qué deberían hacer las aseguradoras con respecto a la transformación de sus sistema en 2020?

Una gran parte del gasto en TI de una empresa se destina ya a sistemas core, pero se observa que los presupuestos están empezando a desplazarse desde las aplicaciones centrales hacia el análisis, la seguridad de los datos y otras funcionalidades avanzadas. “Dado que los sistemas centrales sirven como columna vertebral de estas iniciativas digitales, las aseguradoras no pueden permitirse el lujo de desviar la atención de una modernización de mayor envergadura”, se añade.

Por lo que se refiere a los seguros de Vida, Deloitte cree que las aseguradoras deberían seguir replanteando las aplicaciones básicas existentes, desde los sistemas heredados hasta los entornos más modernos, para garantizar que sean adaptables a las capacidades digitales. En No Vida, donde existen paquetes básicos más evolucionados ofrecidos por proveedores de software, “las aseguradoras deben iniciar o continuar sus esfuerzos de transformación de los sistemas básicos, utilizando como base los paquetes de proveedores”. Los operadores deben buscar opciones en las que las capacidades digitales estén integradas en los sistema centrales.

Por otro lado, se considera que las empresas también deberían evaluar la nube como plataforma para unos sistemas centrales modernizados. “La nube puede proporcionar a los aseguradoras una mayor agilidad y flexibilidad para cumplir con los requisitos futuros”, concluye.

Acceda aquí la informe ‘2020 insurance Outlook’.