La telemedicina cierra la brecha en los sistemas de salud para las poblaciones más vulnerables

0
533

La pandemia del Covid-19 ha transformado la forma en que muchas personas acceden a los servicios médicos. Ahora se utiliza la tecnología existente y los dispositivos como smartphones, tablets y computadoras portátiles. Ante esto, las consultas médicas por Internet pueden ofrecer diagnósticos y tratamientos más rápidos, aumentar la eficiencia de la atención y aliviar el estrés del paciente.

Bajo este prisma se preguntaron en el último Foro de expertos de Microinsurance Network: ¿Es la telemedicina una buena noticia para las aseguradoras de salud y sus clientes? Los participantes examinaron el valor añadido de la telemedicina para los clientes, sus ventajas y desventajas, además de la forma en que se puede utilizar el seguro inclusivo para aumentar la capacidad de recuperación del sector de la salud.

En el panel participaron: Laura Elena Rosado, AXA – Emerging Customers, Francia; Salvador da Cunha, Affinity, República Dominicana; Xavier Ruiz, Inmedical, Ecuador; Moderadora: Andrea Camargo, Consultora independiente, Reino Unido.

La telemedicina impulsa el seguro inclusivo

Uno de esos ejemplo se vio a través de Inspowering una iniciativa liderada por Andrea Camargo, miembro de MiN desde hace mucho tiempo, ha aspirado a reducir la brecha en la protección de los seguros para generar capacidad de resistencia, asesorando tanto a los responsables políticos como a los proveedores.

Camargo, quien moderó el Foro de expertos de MiN, afirmó que la telemedicina ha cobrado importancia en la crisis actual porque las restricciones del confinamiento originan la necesidad de herramientas remotas. Las consultas telemédicas son esenciales para atender a las personas con síntomas de coronavirus y para dar continuidad a la prestación de servicios médicos.

“En materia de seguros inclusivos, la telemedicina puede contribuir a cerrar la brecha en los sistemas de salud para las poblaciones vulnerables, donde la calidad o el acceso a este tipo de servicio suele ser deficiente”, añadió Camargo.

Las oportunidades de las herramientas digitales

Además, durante el foro los expertos hicieron hincapié en que los sistemas de salud inadecuados son muy comunes en toda América Latina; con altos costos, baja cobertura, suministros médicos limitados y sobrecarga del sistema. “Sin embargo, estas condiciones ofrecen una oportunidad para los servicios de telemedicina”, afirma Xavier Ruiz, director de Marketing y comunicaciones de Inmedical en Ecuador.

Para el directivo el uso de herramientas digitales puede impulsar la cobertura de los servicios de salud en los segmentos vulnerables, ya que la tecnología puede reducir los costos de funcionamiento, eliminar las barreras geográficas, reducir la sobrecarga de personas y aumentar la disponibilidad de especialistas médicos.

Telemedicina, gran potencial en América Latina

Existe, en efecto, la oportunidad de ampliar los servicios de telemedicina en un mundo pos Covid. Salvador da Cunha, director general de Affinity Marketing International en la República Dominicana, cree que hay un potencial creciente en América Latina para la telemedicina, debido al alto volumen y demanda de pacientes que necesitan servicios eficientes de atención a distancia.

“El 64% de los pacientes de la región dicen que están dispuestos a comprar este tipo de servicio, además, el 76% afirma que están más preocupados por tener una atención médica rápida en lugar de una atención cara a cara. Por último, un 74% de los pacientes se sienten cómodos empleando este tipo de tecnología”, remarcó da Cunha.

Además, la telemedicina puede contribuir a aliviar la congestión en las instalaciones médicas, ya que la mayoría de las consultas médicas pueden tener lugar a distancia. Para todos los expertos que participaron en el Foro, se debe considerar todo un ecosistema digital de servicios de salud complementarios que abarcan recetas electrónicas, interpretación de resultados de laboratorio, ambulancias, seguros y odontología.

Cultura de prevención

“Las aseguradoras pueden ir más allá de cubrir los gastos médicos para fomentar una cultura de prevención. Eso tendría efectos pos itivos tanto para la industria como para los asegurados. Además, las consultas a distancia podrían motivar a los pacientes a hacer preguntas que pueden ser consideradas tabú”, explica Laura Elena Rosado, directora de Estrategia y finanzas de Clientes emerg entes de AXA.

No obstante, hay posibles inconvenientes de la telemedicina que las aseguradoras, los reguladores y los clientes deben tener en cuenta. Si bien la tecnología puede ser un factor
facilitador de la prestación de servicios de salud, también pu ede ser una barrera para algunas poblaciones vulnerables, especialmente las que no tienen acceso a Internet o a los teléfonos inteligentes.

La importancia de adaptar los productos y servicios a las necesidades específicas
de cada segmento del mercado a fin de hacerlos accesibles e inclusivos debe ser un punto enel que se haga un gran hincapié. Por ejemplo, los servicios de telemedicina deben poder ofrecer soluciones incluso a la s personas que no son clientes de un banco.

Las limitaciones tecnológicas pueden incluso extenderse al personal médico, que en algunos casos puede resistirse a la tecnología a distancia. “También existe el desafío de que tanto los clientes como las asociaciones de la industria sig ue n siendo reacios a mi grar a los servicios cara a cara de las plataformas digitales”, concluyó da Cunha.

«Las compañías de seguros deben establecer alianzas estratégicas para reducir la incertidumbre y centrarse en el valor añadido y la mejora continua de sus productos” (Rosado)

 

Alianzas y concienciación

Otros desafíos para el sector de los seguros son el establecimiento de alianza s estratégicas con profesionales y proveedores de atención médica para garantizar la calidad del servicio y proteger la reputación de las aseguradoras.

A pesar de los posibles obstáculos a la asimilación, Ruiz es optimista en cuanto a que la crisis actual, combinada con una mayor educación, concienciación y mayor acceso a la tecnología digital, daría lugar a un mayor uso de la telemedicina, y añadió que “tenemos que ser incluso mejores que los que se encuentran cara a cara en cuanto a la calidad, el alcance y la eficacia del servicio”.

«La pelota está en el campo de las asegradoras; deben incorporar los servicios de telemedicina a los productos para mejorar la calidad de vida de los consumidores y lograr un mayor impacto social» (da Cunha)