El desarrollo de los microseguros debe soportarse sobre “bases tecnológicas modernas”. EL propósito debe ser conseguir “reducciones significativas en sus costes de gestión y transacción”. Por tanto, que sean viables para la población a la que van dirigidos”, afirma MAPFRE Economics, en su último informe.

“Se trata de aprovechar, en la medida de lo posible, las plataformas tecnológicas con el fin de incluir en su oferta productos con coberturas más adecuadas a la población de bajos ingresos. Se buscan economías de escala que permitan emitirlos a un coste razonable», remarca el informe del centro de estudios del grupo asegurador. «El desarrollo tan importante que han tenido estas plataformas web o mediante aplicaciones móviles para los servicios financieros, pueden facilitar de manera significativa la distribución de microseguros”, se añade.

Las alianzas estratégicas con empresas de telecomunicaciones son habituales para la distribución de los microseguros en los mercados emergentes. También han surgido plataformas de microseguros de nominadas “peer to peer” (P2P) y se hallan dirigidas a colectivos con demandas similares de aseguramiento, mediante la constitución de fondos grupales para atenderlas.

Soluciones

Desde esta perspectiva tecnológica, son varios los elementos que pueden incidir en el futuro de desarrollo de los microseguros. Entre ellas, el informe cita:

  • Dinero electrónico (especialmente para poblaciones no bancarizadas).
  • Información obtenida a través de satélites artificiales y redes sociales.
  • Sensores (“werables”, telemetría), internet de las cosas (IoT).
  • Videoconferencias (especialmente para los seguros de salud).
  • Servicios en la nube (almacenamiento de datos y computación).
  • Analítica de macro datos, inteligencia artificial y “machine learning” (chatbots, gestión de “call centers”, tarificación, entre otras aplicaciones).
  • Plataformas digitales (en la web o a través de aplicaciones móviles).
  • Blockchain, de manera todavía incipiente.

Datos para segmentar los clientes

Otro aspecto en el que puede ayudar la tecnología tiene que ver con la información. “Pueden ser de gran utilidad a la hora de realizar la segmentación de clientes a través de los datos que aportan, tratando de evitar que su carencia lleve a realizar recargos en las tarificaciones que encarecen significativamente el precio de los productos”.

Además, se recuerda, “facilitan la identificación digital de los tomadores, la recepción, gestión y pago de siniestros (incluidas compensaciones automáticas basadas en índices), el análisis de llamadas a los call centers, chatbots, información de las redes sociales, la detección del fraude, así como la prevención y mitigación del riesgo, entre otros aspectos”.