Existe un claro desajuste en el ámbito de la Salud en todo el mundo y esto afecta a su rendimiento. También se observa en su estrecha competencia entre los objetivos: así, lo vemos en las asimetrías de poder (Norte frente a Sur, economías avanzadas frente a economías emergentes) y en los fracasos de la cooperación, entre otras cosas. Sin embargo, son desafíos que tendrán que ser abordados colectivamente, ya que las cuestiones relacionadas con la salud y la atención se han convertido en algunas de las preocupaciones más importantes para las personas de todo el mundo y de todas las generaciones.

Este es el inicio desde el que parte el Consejo del Futuro Global (GFC) del Foro Económico Mundial para realizar el informe ‘La salud y el cuidado de la salud en la Cuarta Revolución Industrial’ en el que analiza el futuro de la salud y la asistencia sanitaria a partir de expertos y representantes de los sectores público y privado de la asistencia sanitaria. Estos miembros han trabajado juntos para aportar ideas sobre cómo nos afectará a todos la evolución de la salud y la atención sanitaria mundial en los próximos decenios, incluso mediante la aplicación de la Cuarta Revolución Industrial.

Envejecimiento, ciencia y progreso tecnológico

Tres cuestiones importantes sobre las que parte el informe. La primera es la cuestión “apremiante” de la búsqueda de sostenibilidad: desde el envejecimiento demográfico (para 2050, una quinta parte de la población mundial tendrá más de 60 años y dos tercios de los bebés que nacen hoy podrían vivir hasta los 100) hasta la creciente carga de las enfermedades crónicas no transmisibles (ENCs), que ya representan el 75% de los gastos de atención sanitaria, mientras que el aumento de los costes de la atención sanitaria contribuirá a una pérdida global, directa e indirecta, de 47 billones de dólares en relación con el producto interior bruto del mundo para el año 2030.

En segundo lugar, la aceleración de la ciencia y el descubrimiento con, por ejemplo, el coste de la secuenciación del genoma por debajo de 1.000 dólares, y más de 100.000 nuevos medicamentos en tramitación, algunos de los cuales ya han tenido un profundo impacto en el desarrollo de curas, en particular en el cáncer, pero están cada vez más asociados a costos inasequibles.

En tercer lugar, el progreso de la tecnología que abarca la digitalización de la salud y la atención sanitaria a los medios de comunicación social, Internet de las cosas (IO), vestimenta, sensores, grandes datos, inteligencia artificial (IA), realidad aumentada (RA), nanotecnología, robótica e impresión en 3D, que en conjunto transformarán radicalmente la sociedad, incrementando la interconectividad y rompiendo las estructuras de los sistemas de atención sanitaria.

Un avance trasformador de la Salud

El Consejo del Futuro Global analizó la forma en que estos avances en el ámbito de las ciencias, la ciencia de los datos y la tecnología, así como su convergencia, están allanando el terreno para nuevos e interesantes desarrollos. Algunos ejemplos específicos de estos avances incluyen la ingeniería genética -especialmente la edición de genomas-, la biología regenerativa y la medicina, la ingeniería de tejidos, la genómica del cáncer y la inmunoterapia, la medicina de precisión, el microbioma, las imágenes ópticas, la optogenética y la tecnología de interfaz entre la máquina y el cerebro. Además, el auge de la ciencia de los datos (analítica de datos, tecnologías digitales y la IA) tendrá un impacto transformador en la salud y la medicina.

Si todo esto alcanza su potencial, remarca el informe, veremos efectos transformadores en los aspectos de la salud y la asistencia sanitaria; de hecho, ciertos avances irán más allá de la transformación del tratamiento y la prevención de las enfermedades; ofrecerán efectivamente una cura para algunas de ellas. Por ejemplo, las tecnologías de edición genética tienen el potencial de curar enfermedades genéticas, como la anemia o la fibrosis quística, por citar algunos ejemplos.

La prodigiosa luz de la medicina de precisión

Por otro lado, tal y como se reseña en este informe, los avances en la medicina de precisión pueden guiar las decisiones sanitarias hacia el tratamiento más eficaz para un paciente o subconjunto de pacientes determinado. Además, es muy prometedora para la prevención y la salud pública, en particular, explican, al identificar a pacientes predispuestos o de alto riesgo para enfermedades y afecciones específicas que podrían prevenirse fácilmente mediante la detección precoz, el cribado adecuado o mediante cambios en el estilo de vida, y aunque la atención sanitaria se encuentra un poco rezagada cuando se trata de grandes datos en comparación con otros sectores o industrias, sin duda se está poniendo al día con la enorme información generada.

El acceso a la evidencia del mundo real jugará un papel crítico en el desarrollo de un sistema en el que «la ciencia, la informática, los incentivos y la cultura estén alineados para la mejora continua y la innovación, con las mejores prácticas integradas sin fisuras en el proceso de entrega y el nuevo conocimiento capturado como un subproducto integral de la experiencia de entrega», añaden los expertos.

Por último, la integración de BigData, las nuevas tecnologías y la conectividad dentro y fuera de los encuentros clínicos, junto con la actividad y el coste de los pagadores, los datos de I+D de productos farmacéuticos y médicos y el comportamiento de los pacientes, ayudará a predecir mejor el resultado de las enfermedades y los factores impulsores de la salud, incluidos los determinantes sociales, que a menudo se subestiman, matiza este estudio.

Dos cambios para redecorar la industria en el futuro

En el futuro se vislumbran dos cambios fundamentales que ayudarán a remodelar la industria de la salud. En primer lugar, sintetizan desde el informe, la atención sanitaria se prestará como un proceso continuo y sin fisuras, lejos del modelo de punto de atención centrado en la clínica y con un mayor énfasis en la prevención y la intervención temprana.

En segundo lugar, la salud y la prestación de servicios se centrarán en cada persona dentro de su propio ecosistema, con un mayor impacto por parte de las personas o de los propios pacientes, lo que a menudo se denomina consumerización de la atención sanitaria.

Las tecnologías de la telesalud permitirán a los pacientes enviar información personal a los proveedores que puedan diagnosticar problemas de salud a distancia; la IO y otras tecnologías ayudarán a la supervisión en tiempo real; y las tecnologías tales como aplicaciones y prendas de vestir ayudarán a promover comportamientos saludables y permitirán una modificación sostenida del comportamiento. Por último, es probable que la IA transforme todas las áreas de la salud y la medicina hacia la toma de decisiones clínicas.

Los avances combinados en ciencias clínicas, así como los descubrimientos en ciencia y tecnología de datos y su convergencia a través de la Cuarta Revolución Industrial, están allanando el camino para cambios sin precedentes que transformarán profundamente la salud y el cuidado de la salud para volverse mucho más conectados, eficientes, preventivos, precisos, democratizados y asequibles. Esto no sólo mejorará la salud de las personas, sino que también reducirá los desequilibrios entre las distintas regiones geográficas, al tiempo que impulsará las economías y estimulará el empleo, un factor clave para el bienestar y la salud de la sociedad, concluye el informe.