Píldoras inteligentes, análisis clínicos en remoto, impresión de órganos en 3D o diagnósticos más certeros gracias a la inteligencia artificial. Son solo algunos de los ejemplos de la revolución tecnológica en el sector de la salud, que son ya una realidad y que se algunos hospitales españoles ya han incorporado.

Las claves tecnológicas de la sanidad se resumen en el informe ‘El Paciente Digital’, elaborado por The Valley y presentado el viernes en Madrid. Así, el trabajo detalla 15 tendencias tecnológicas a nivel global en el sector de la salud.

Tendencias tecnológicas emergentes en el sector de la salud

Autoconocimiento: las plataformas online que ofrecen servicios de autodiagnóstico están cada vez más en auge, con el objetivo es que el paciente pueda tener disponible en todo momento sus análisis y exámenes de salud.

Profesional sanitario:  la idea de “salud bajo demanda” es ya una realidad con aplicaciones que ofrecen plataformas de chat online 24 horas y video consulta médica; además, se han producido también grandes avances en las tecnologías que utilizan los profesionales sanitarios.

Farmacia digital: comprar productos para la salud en marketplaces online es una de las facilidades de la revolución tecnológica del sector; también, se están diseñando prototipos que podrían permitir la producción de fármacos en casa.

Hospital inteligente: gracias a uso de la tecnología 5G para transmitir datos en tiempo real y poder realizar operaciones en remoto.

Intervenciones: Los asistentes robóticos y los simuladores de realidad aumentada permiten a los cirujanos simular las intervenciones con el fin de mejorar los procedimientos quirúrgicos. Además, los robots ayudan a compensar las posibles limitaciones que puedan tener los médicos en ciertas actuaciones.

Paciente aumentado: se han creado dispositivos robóticos como trajes biónicos, que sirven para ayudar a las personas con debilidades o parálisis en las extremidades inferiores.

Adherencia a los tratamientos: para proporcionar un seguimiento personalizado y una mayor participación por parte del paciente.

Autodiagnóstico: internet es un medio que cada vez tiene mayor peso en la consulta de información en temas relacionados con salud y se une a la lista de herramientas que están facilitando el autodiagnóstico y la prevención.

Redes de apoyo: ganan en importancia las comunidades online que dan apoyo al paciente en cualquier patología o situaciones delicadas, además de aplicaciones para compartir conocimiento médico entre pacientes y profesionales.

Monitorización y seguimiento: las tecnologías más disruptivas intentan facilitar la monitorización y seguimiento de las patologías. ´

Terapias robóticas: tienen la finalidad de acompañar al paciente en su proceso de rehabilitación.

Investigación clínica: se está digitalizando, con nuevos softwares que facilitan la recopilación de datos, mejoran la atención al paciente, disminuyen los costes sanitarios, y contribuyen a la gestión eficiente de historiales médicos. .

Medicina preventiva: se ha comprobado la eficiencia de métodos como el mindfulness en la prevención de enfermedades, y por eso, las apps de meditación guiada están en auge.

Implantes: entre las tecnologías de implantes destacan los materiales bio implantables como hidrogeles y elastómeros; también la impresión 3D está revolucionando el healthcare.

Medicina no invasiva: los sensores ingeribles, los mini robots inteligentes, y los sensores implantables son ejemplos de la evolución.

Las cuatro P de la nueva sanidad

La revolución tecnológica aplicada al mundo de la salud trae consigo un cambio en el paradigma del sector, que evoluciona marcado por cuatro claves: predicción, prevención, personalización y participación.  Tecnológicamente, el sector de la salud evoluciona hacia un nuevo modelo individualizado, transversal y global, con monitorización en tiempo real y en el que el paciente genera datos y posee su propio registro.

De la misma manera que cambia el sector, también evoluciona el paciente, a partir de ahora cuantificado (porque usa las nuevas tecnologías para el cuidado de salud), empoderado e implicado.

En suma, el paciente toma el control, usa la telemedicina y el big data para mejor la eficiencia y las comunidades adquieren relevancia.