Existe una mayor preocupación de las personas por sus datos privados a raíz de la pandemia, los controles sanitarios y la rápida evolución al teletrabajo.

Y es que la privacidad ha alcanzado su mayoría de edad. El cuarto estudio anual Cisco Privacy Maturity Benchmark, basado en la consulta a 4.400 profesionales de Seguridad y Privacidad de 25 países, analiza las actitudes hacia las normativas de privacidad y la adopción de prácticas y de métricas sobre privacidad.

Desde la consultora se destaca que la privacidad y el ecosistema de ciberseguridad jugarán un papel clave en el camino hacia el crecimiento económico y la recuperación de la pandemia.

«A medida que las economías y las comunidades comiencen a recuperarse, surgirán muchos retos esenciales que pondrán a prueba la forma en que los Gobiernos, las empresas y los individuos recopilan, gestionan y protegen los datos personales, equilibrando al mismo tiempo los derechos individuales con el interés público», afirma el estudio.

Entre las principales conclusiones que revela este estudio destaca que la privacidad es mucho más que una cuestión de cumplimiento normativo, ya que las empresas la consideran ahora un derecho humano fundamental y una prioridad de misión crítica.

    • El 60% de las organizaciones a escala global admiten que no estaban preparadas para los requisitos de privacidad y seguridad que implica la evolución al teletrabajo.
    • El 93% de las organizaciones recurrieron a sus equipos o profesionales de Privacidad para que les ayudaran a superar estos retos.
    • El 87% de los usuarios mostraron su preocupación por la protección de la privacidad en las herramientas necesarias para trabajar, interactuar y conectarse de forma remota.
    • El 90% de las organizaciones informan ahora sobre las métricas de privacidad al Consejo Directivo.

Información sanitaria ¿estamos dispuestos a compartirla?

La mayoría de los consultados están de acuerdo con que se comparta información sanitaria para garantizar la seguridad en el lugar de trabajo y la respuesta frente a la pandemia, pero se sienten incómodos con otros usos.

El 57% aceptan que las empresas utilicen sus datos para ayudar a mantener seguro el lugar de trabajo, pero menos de la mitad apoyan medidas como el seguimiento de la ubicación, el rastreo de contactos, la divulgación de información sobre personas infectadas y el uso de información privada para la investigación.

Un requisito para ser digital

La privacidad se asienta como requisito al apostar por la digitalización y avanzar en los objetivos empresariales. De esta forma, se revela que más de 140 países han aprobado ya leyes marco de privacidad, y casi el 80% de los encuestados a nivel mundial consideran que estas leyes tienen un impacto positivo.

La inversión en privacidad sigue siendo atractiva:

    • El 75% de las organizaciones consideran que aporta un valor significativo para mitigar las brechas de seguridad y las pérdidas económicas, mejorar la agilidad y la innovación, optimizar la eficiencia operativa y reforzar la lealtad y la confianza de los clientes.
    • Más de un tercio de las organizaciones a escala global están obteniendo beneficios que duplican su ratio de inversión.

“La privacidad ha alcanzado su mayoría de edad. Se reconoce como derecho humano fundamental y se ha convertido en una prioridad de misión crítica para la dirección ejecutiva”, destaca Harvey Jang, Vicepresidente y Director de Privacidad en Cisco. “Con la rápida evolución al teletrabajo, la privacidad adquiere aún mayor importancia para impulsar la digitalización, la resiliencia empresarial, la agilidad y la innovación”