El año pasado solo Perú, Panamá y República Dominicana gozaron de estabilidad y crecimiento económico, mientras que las economías de Argentina, Brasil y Venezuela se resintieron por diferentes motivos y otras como las de Colombia, Chile y México, crecieron por debajo de su potencial. Este año se prevé una recuperación generalizada.

Valora Analitik ha realizado para Grupo SURA un análisis de los riesgos y oportunidades que presentan las principales economías de la región para este año, en el que se incluyen las opiniones de diversos expertos. En el capítulo de los riesgos, destacan las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, la volatilidad en los mercados de capitales y factores a favor y en contra del consumo interno en países relevantes en la región.

Se espera que el producto interno bruto (PIB) de la región se expanda este año entre un 2% y un 2,5%, “un crecimiento modesto, si se compara con el 3,5% esperado para la economía mundial” según los organismos internacionales. En los países en los que SURA tiene presencia, el FMI espera que los mayores avances se den en Colombia, Brasil y Uruguay, mientras Perú y México se mantendrían estables, Chile se desaceleraría y se mantendría la recesión en Argentina, “pero con signos de recuperación”.

“Las mejores perspectivas para 2019 en las principales economías latinoamericanas, no equivale a decir que la región sea inmune a lo que pasa en el ámbito externo”, explica Cristóbal Doberti, gerente regional de Estrategias de Ahorro e Inversión de SURA Asset Management.

El analista señala que las economías desarrolladas vienen de un periodo de crecimiento robusto y ahora pasan por una desaceleración, debido al agotamiento fiscal y tasas de interés más altas. En contraste, Latinoamérica venía de años complicados y atraviesa por un proceso de recuperación en sus principales economías. La mayor amenaza para su crecimiento este año es que las medidas proteccionistas reduzcan el intercambio comercial entre EE UU y China y la desaceleración de este último que daría como resultado para la región “un descenso de los precios de los bienes básicos (commodities), según el analista de calificaciones soberanas de Fitch Ratings, Richard Francis”.

“Y si bien la economía latinoamericana no es homogénea, un porcentaje importante de países depende de los commodities, como es el caso de Chile y Perú‘El foco de atención es y seguirá siendo el desempeño de China durante 2019, pues es la economía que genera dinamismo a los sectores de bienes básicos’, añade el decano de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Santo Tomás de Chile, Guillermo Yánez”.

 

Cambios políticos y políticas monetarias

Por lo que se refiere a los relevos presidenciales durante 2018, los analistas ven con optimismo los cambios en Brasil, Colombia, Perú y México por las reformas estructurales que podrían conllevar y la atracción de más inversión, aunque las perspectivas no son tan halagüeñas en el caso de México, donde el cambio de gobierno no ha generado de momento confianza en el tejido empresarial.

En cuanto a Brasil, el analista de SURA Asset Management señala que los desafíos vienen desde la debilidad de las cuentas externas, y si no hay modificaciones con el gasto social, “la situación puede deteriorarse de manera importante”.

“En cuanto a Colombia, el FMI advierte señales a favor del crecimiento, aún por debajo del potencial, en el respaldo de la política monetaria, la ejecución del programa de infraestructura de cuarta generación y los cambios recientes de política tributaria a favor de la inversión”.

Se espera que a lo largo de 2019 la mayoría de las monedas latinoamericanas se deprecien respecto al dólar que estaría sobrevalorado “respecto a la mayoría de las monedas de la región, exceptuando notoriamente el real (BRL)”. No obstante, queda por ver cuál es la línea que adopta la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) ya que, si “continúa subiendo tasas, probablemente las monedas de la región se debilitarán. También la tasa de cambio dependerá de si la economía global, efectivamente, se desacelerará de manera controlada”, señala el informe.

Por último y en cuanto a la inflación, exceptuando Venezuela y Argentina, esta se mantiene en niveles equilibrados dentro de la región. “Los expertos consultados coinciden en que los bancos centrales de países como Chile, Brasil y Colombia podrían entrar en un ciclo de incremento de tasas de intervención. En la medida en que las economías se vienen recuperando de crecimientos bajos, es probable que los bancos empiecen a moderar el estímulo monetario, agregó el analista de SURA Asset Management”. Lo único que podría cambiar estas intenciones sería un “un escenario externo un poco más débil y con las principales economías desacelerándose”.