La catedrática y directora del Risk Center de la Universidad de Barcelona Montserrat Guillén investiga sobre seguros y gestión cuantitativa de riesgos. Se ha especializado en la investigación de métodos estadísticos para la ciencia actuarial, lo que requiere un talento interdisciplinario único, ya que involucra conocimientos de matemáticas, economía y estadística. A ello suma su capacidad para la divulgación de las bondades del Seguro, al que llegó como universitaria. “Me metí en una clase de oyente y desde la segunda sesión ya lo tenía clarísimo”, aclara.

Junto con un equipo formado por otros cinco profesores universitarios, ganó en 2004 el II Premio Internacional de Seguros Julio Castelo Matrán con el estudio ‘El Seguro de Automóviles: estado actual y perspectiva de la técnica actuarial’. Ahora, como presidenta del jurado, anima a los investigadores a que den el paso y participen en la décima edición de estos galardones, unos de los premios del sector asegurador más prestigiosos del mundo. Es un pequeño gran “empujón” que necesitan muchos investigadores para que sus descubrimientos se trasladen a la sociedad.

¿Qué es el Premio Internacional de Seguros Julio Castelo Matrán?

Es una forma de reconocer la aportación que hacen los investigadores al Seguro. El acento se pone precisamente en los avances teóricos que han supuesto un impacto sustancial como puede ser en Ciencias Actuariales o en Derecho del Seguro. Se tiene en cuenta la dimensión internacional y, además, es un estímulo para los investigadores. No existe en el mundo un premio de similares características.

Su objetivo es identificar aquellos trabajos científicos que más han contribuido a mejorar los seguros. Pretende cubrir una parcela, la investigadora, tan falta de reconocimiento.

¿Qué aporta a los ganadores, además de la importante cuantía económica (30.000 euros)?

A los investigadores, el premio les supone un gran estímulo para seguir avanzando. Por un lado, es importantísima la difusión que se hace de su trabajo, divulgando a un público más amplio el alcance de sus contribuciones. Por otro, además, supone una evidencia de que la investigación es uno de los motores más potentes de progreso en nuestra sociedad porque demuestra cómo esa investigación ha impactado en las entidades aseguradoras y en los asegurados. Los galardonados saben que es uno de los premios más prestigiosos que existen en el mundo.

¿Cuál es el perfil de participantes habitual y el tipo de trabajos?

La mayoría de los trabajos provienen del ámbito universitario y centros de I+D. Suelen participar equipos liderados por un investigador senior. Hoy en día cada vez es más difícil que una sola persona sea la autora única de un avance científico. Los trabajos pueden ser tesis doctorales o un conjunto de artículos ya publicados en el ámbito académico o en fase muy avanzada de desarrollo.

Premiada

¿Qué vio usted en el Seguro?

Personalmente, vi una forma de contribuir al bienestar a partir de mi formación en Ciencias Matemáticas y análisis de datos estadísticos. Cualquier producto asegurador requiere unas bases técnicas de una complejidad cada vez más creciente. Sin un fundamento matemático es imposible comprender la profundidad de los conceptos aseguradores, inversiones e instrumentos técnicos que se manejan hoy en día. Eso me motivaba, pero lo que más admiro es que el Seguro es la manifestación de solidaridad entre personas. Comprometernos pagando una prima para ayudar a quien ha sufrido un siniestro y saber que, si somos nosotros quienes lo sufrimos, tendremos el respaldo de los demás. En resumen, el Seguro es especial y requiere unas aptitudes singulares. Supone para mí la intersección de lo que considero importante.

Hablemos del estudio con el que se presentaron al premio. ¿Cómo surgió la idea de ‘El Seguro de Automóviles: estado actual y perspectiva de la técnica actuarial’?

Los miembros de nuestro equipo habíamos trabajado de forma individual en diferentes aspectos del Seguro del Automóvil, pero nunca habíamos puesto en común nuestras aportaciones. Vimos la oportunidad de plasmar en un libro una visión completa del Seguro del Automóvil en España y de cubrir un enorme vacío, ya que no existía una obra de esas características que recopilara en un único lugar ese conocimiento.

“El Seguro es especial y requiere unas aptitudes singulares; supone para mí la intersección de lo que considero importante”

¿Cómo se desarrolló el día a día de su trabajo, hace 15 años, cuando el software colaborativo no estaba tan desarrollado y con el hándicap de la distancia, ya que colaboraban profesores de la Universidad de Barcelona y de la Universidad de Extremadura?

Utilizábamos mucho el email para intercambiar y unificar la información. Y el teléfono, muchas llamadas. Además, aprovechábamos los congresos para reunirnos todos. Y luego está la labor de coordinación que es muy importante, ese papel de capitán del barco, que me tocó desempeñar a mí. No siempre me gusta, prefiero que sea otro, pero es cierto que lo he ejercido durante muchos años en los grupos de investigación.

Esa labor de liderazgo es absolutamente relevante. Un líder que proteja al grupo y que consiga que camine en la misma dirección como un ciempiés.

¿Qué supuso la concesión del galardón?

El inicio de una cooperación entre investigadores que ha perdurado ya más de una década. Los galardonados entendimos que la forma de crear avances científicos relevantes era la suma de esfuerzos personales muy intensos, más una capacidad de trabajo en equipo. El Premio Internacional de Seguros Julio Castelo Matrán nos dio la oportunidad de ver cómo perseguir nuevos retos y, a partir de entonces, hemos continuado así y hemos avanzado para incorporar a más investigadores y, además, talento de otros países.

Un pequeño gran empujón

¿Por qué animaría a participar en el premio?

Primero, porque todo investigador tiene que luchar porque sus logros se trasladen a la sociedad. A veces, no se consigue traspasar esa frontera sin un pequeño empujón y los descubrimientos quedan en las bibliotecas, olvidados. Segundo, porque participar ya es ganar por lo que supone el esfuerzo de síntesis a la hora de elaborar el trabajo para presentarse al premio.

¿Qué soluciones puede aportar el Seguro y la Previsión Social a la sociedad?

Muchísimas. La primera y la más importante es que aporta estabilidad económica. El Seguro sirve para compensar pérdidas causadas por accidentes. Por ejemplo, si hay un incendio en una vivienda, una familia puede perderlo todo, pero con un seguro, aunque jamás se podrán restituir sus pertenencias, sí se puede ayudar a volver a empezar. Lo mismo ocurre con todo tipo de siniestros. Otro ejemplo, el seguro en forma de renta vitalicia, aporta tranquilidad a quien sabe que va a tener unos ingresos hasta su fallecimiento.

Talento joven

¿Cómo puede atraer el sector asegurador a la mujer de carreras técnicas, a esas que ahora se denomina STEM (science, technology, engineering and mathematics -ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas-)?

Explicándose más. El sector asegurador es uno de los más discretos que existe. Su reputación es importante porque todo el negocio se basa en la confianza: pagamos la prima y confiamos en que recibiremos una compensación. Eso hace que sea un gran desconocido. Si las jóvenes científicas entendieran bien qué es el Seguro, estoy absolutamente convencida de que muchas querrían volcarse en él. Hace falta ese talento en múltiples disciplinas porque los seguros cubren todas las ramas: la industrial, las telecomunicaciones, las ciencias médicas. Es un entorno óptimo para las mentes pluridisciplinares.

Y, en general, ¿cómo puede hacer el sector asegurador para ser más atractivo para el talento joven?

Argumentando que es un sector clave para el progreso. Organizando charlas en las universidades, competiciones, concursos… Educando y mostrando que el Seguro del siglo XXI es más que nunca prevenir antes de que ocurra un accidente; eliminar el riesgo.

“El Seguro es un entorno óptimo para las mentes pluridisciplinares”

Un extenso currículo

Es complicado hacer un perfil de Montserrat Guillén Estany (Barcelona, 1964) porque su currículo ha ido creciendo sin pausa al ritmo de los más de treinta años de docencia e investigación en universidades de España, Europa y Estados Unidos. Ella prefiere simplificarlo al presentarse como “matemática, estadística de formación y doctorada en Economía”. Entre sus logros, además del ‘II Premio Internacional de Seguros Julio Castelo Matrán’, que recibió –“con ilusión”, nos contaba Mercedes Sanz-, junto a otros cinco colegas por el estudio ‘El Seguro de Automóviles: estado actual y perspectiva de la técnica actuarial’, destaca que es “una de las pocas mujeres” miembro de la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras, donde ingresó en 2015 con un discurso sobre el riesgo y el seguro en la economía, y que es la única docente del ámbito de las ciencias sociales que ha logrado en dos ocasiones, la distinción ICREA Academia, creada con el objetivo de impulsar y premiar la excelencia de la investigación de los profesores de las universidades públicas de Cataluña.

Patrona de la Fundación MAPFRE, es directora del Risk Center de la Universidad de Barcelona, centro especializado en el análisis, la evaluación, la gestión y el control de riesgos en finanzas y seguros, desde el que dirige un equipo de cerca de treinta personas.