Desde el desarrollo de nuevos productos para las compañías que utilizan la IA, hasta la aplicación de la tecnología para mejorar los procesos hasta ofrecer un valor mejor

Confianza y transparencia, ética, seguridad y protección. Estas son las cuatro áreas de riesgos para la Inteligencia Artificial (IA) ya que “a medida que los sistemas de inteligencia artificial se vuelven más complejos, es probable que las brechas cibernéticas tengan un impacto aún mayor”, detalla el último informe de LLOYD’S sobre esta tecnología y editado con el título ‘Tomando el control: Inteligencia Artificial y Seguros’, en el que se analiza el impacto de la IA en el mundo asegurador, los nuevos retos para el sector y los beneficios que trae aparejada esta nueva tecnología. Pero este informe también explora nuevas oportunidades de negocio para las aseguradoras, desde el desarrollo de nuevos productos para las compañías que utilizan la IA hasta la aplicación de la tecnología para mejorar los procesos y ofrecer un valor mejor.

Esta tecnología, que no es nueva, lleva más de 60 años con una presencia significativa en el mundo académico, ha despertado ahora una fuerte conciencia por su complejo y profundo carácter ético, jurídico y los desafíos sociales que van más allá de las complejidades tecnológicas de sus métodos subyacentes y procesos. El mercado londinense detalla que es ahora con la combinación de la IA con otras tecnologías como la Internet de los objetos, sensores y actuadores ampliamente instalados), 5G y la computación que permitirá la recolección y la creación de grandes colecciones de datos, listas para alimentar la IA sistemas.

¿Cuál es el impacto en Seguros? ¿Y sus oportunidades?

En concreto, la IA podría afectar a varias líneas de negocio del sector asegurador. El informe encuentra implicaciones para la retirada de productos y la responsabilidad por productos defectuosos, la responsabilidad de terceros, la indemnización profesional, la negligencia médica, la cibernética, la fidelidad y los riesgos políticos.

Pero todo lado negativo tiene uno positivo. Desde el Informe se pone de relieve que en general, cualquier empresa que ofrezca servicios basados en algoritmos a empresas ricas en datos (p. ej., fraude en las ventas on-line) podría tratar de asegurar contra el riesgo de que los algoritmos vuelvan incorrectos y su impacto para las empresas clientes de IA.

Asimismo, las nuevas compañías están emergiendo en la desinformación para poder proporcionar la tecnología necesaria como por ejemplo para poder filtrar los productos falsificados; detectar y eliminar troll-bots; y certificar información y autenticidad de las imágenes y vídeos.

Los aseguradores podrían explorar qué tipo de productos (por ejemplo, indemnizaciones profesionales y productos cibernéticos) podrían ser útiles para estas nuevas empresas y en qué forma.

“A medida que el campo se desarrolla y las aplicaciones aumentan, surgen oportunidades para proporcionar servicios de gestión de riesgos. Aunque el desarrollo de la IA se encuentra en una fase relativamente temprana, los expertos en IA ya están siendo muy solicitados por las empresas que intentan gestionar los riesgos. Están surgiendo empresas de servicios especializadas que se dedican a la prevención de pérdidas. A medida que aumente la complejidad, aumentará la demanda de estos servicios”, remarca el informe.

Por otro lado, al asumir un papel de liderazgo en este espacio, las aseguradoras adquirirán los conocimientos necesarios para proporcionar a los asegurados orientación sobre las mejores prácticas en materia de IA, moldeando así el desarrollo del ecosistema de IA en el que operan.

Campos donde desarrollarse

  • Servicio al cliente: Chatbots, que puede recomendar y personalizar los productos, manejar las quejas, mejorar las comunicaciones con los clientes y procesar transacciones simples.
  • Suscripción: Esto podría ser mejorado y acelerado utilizando la IA. Los modelos basados ​​en IA podrían generar tasas de primas basadas en evaluaciones históricas de riesgo. y podría generar citas a medida basadas en una Perfil de riesgo del cliente.
  • Detección de fraudes: La detección de fraudes se podría automatizar aún más con el aumento de los datos externos de registros históricos, sensores e imágenes para estimar mejor. Costos de reparación y cancelación.
  • Reclamaciones: AI podría ayudar a reducir el número de reclamaciones que requieren análisis humanos mediante la automatización de la imagen. reconocimiento, buscando en grandes bases de datos idénticas.
  • Gestión de exposición y fijación de precios: con AI y su combinación con otras tecnologías tales como Internet de las Cosas, se podría, por ejemplo, pronosticar tasas de interés basadas en comunicaciones de los bancos o ayudar a predecir la desaparición. campos dentro de un conjunto de datos.
  • Desarrollo de negocios: Los sistemas de inteligencia artificial pueden mejorar las ventas cruzadas y las tasas de conversión de productos, pueden proponer productos a medida y puede ayudar a identificar nuevos clientes.

A medida que las empresas incorporan cada vez más AI en sus sistemas y procesos, necesitarán al seguro para protegerlos de ciertos riesgos potenciales. De esta manera, las aseguradoras deben responder a esta tecnología mediante desarrollo de modelos y productos adecuados”, concluye el informe.

También se pueden mejorar las formas de trabajar utilizando esta tecnología. De esta manera, LLOYD´S asevera que la IA ofrece potencial para el desarrollo de negocios, eficiencias operativas, pero que es importante que las aseguradoras sean conscientes de los riesgos asociados con el uso de esta tecnología.