Si bien COVID-19 tendrá un impacto significativo en toda la cadena de valor de los seguros, se crearán muchas oportunidades para la digitalización, dice GlobalData. En un informe además afirma que hay pruebas de que la comercialización y la distribución de las pólizas ya se ha visto afectada, y algunas aseguradoras han detenido la venta de nuevas pólizas en los mercados.

Las aseguradoras de viajes es un ejemplo, ya que buscan limitar su exposición a las reclamaciones y proteger a los asegurados existentes. «El desarrollo de productos se detendrá ya que las preocupaciones de liquidez limitarán la disponibilidad de los fondos necesarios para desarrollar nuevas pólizas y entrar en diferentes mercados», señala el Analista Senior de Seguros de la entidad, Daniel Pearce. «El desarrollo de nuevos productos también se verá afectado ya que los proveedores buscarán concentrarse en sus mercados principales, donde el rendimiento es más fuerte, para asegurar la continuidad del negocio», añade.

Los beneficios llegarán a la industria a largo plazo

Pearce continúa: «Sin embargo, a pesar de estos impactos negativos, los beneficios llegarán finalmente a la industria a largo plazo. Los cambios forzados en el comportamiento de los consumidores en los cierres, como la aceleración del cambio hacia la compra online, se traducirán en oportunidades para el desarrollo de nuevos productos centrados únicamente en los canales digitales».

El seguimiento de los ciudadanos se ha producido en algunos países en un esfuerzo por frenar la propagación. Esto puede dar lugar a que algunos consumidores se abran cada vez más al concepto de compartir sus propios datos personales, creando oportunidades en el ámbito de los seguros de salud y de vida.

Pearce añade: «La gran cantidad de datos que estarán disponibles después de la pandemia aumentará enormemente la precisión de las suscripciones para tales eventos en el futuro, permitiendo a los proveedores de toda la industria mitigar mejor su impacto.

«Se puede decir que el mayor beneficio se producirá en las áreas de gestión de reclamaciones y servicio al cliente en forma de una mayor digitalización. La necesidad de distanciamiento social ha obligado a los consumidores a sentirse cómodos con la interacción virtual. Como resultado, las aseguradoras tendrán la oportunidad de avanzar hacia un sistema de gestión de siniestros y pólizas cada vez más virtual».