Los gerentes de riesgos de América Latina quieren que la relación con sus aseguradoras vaya más allá de renovación de la póliza y les piden trabajar conjuntamente para conocer mejor los riesgos que cubren de las empresas. Los tres gerentes de riesgos que participaron en la mesa de debate organizada el viernes en Salamanca (España) en las XXVI Jornadas Internacionales de MAPFRE GLOBAL RISKS coincidieron también en potenciar la función de su profesión, dotándole de un rol de control en toda la organización.

“El sector asegurador puede generar propuestas de valor si trabaja de la mano de las empresas. Las aseguradoras tienen la oportunidad en meterse en el negocio, conocerlo y, con su expertise, aportar valor mediante el asesoramiento, llevando la relación con la empresa más allá de la negociación al renovar una póliza”, comentó Guillermo Andrés Pardo, director general de Seguridad Integral, Riesgos y Cumplimento de Avianca Colombia. Además, considera que no hay que esperar a que se produzcan los siniestros para trabajar en el desarrollo de soluciones.

Gianfranco Truffello, CFO de Celulosa de Arauco Chile, agradece de las aseguradoras aspectos como la agilidad y la transparencia en los procesos, pero la clave está en las recomendaciones que las aseguradoras pueden hacer en cuando visitan al cliente. “En la interacción con el cliente es importante que la aseguradora conozca el negocio y haga propuestas que tengan sentido”, y recomienda “ir a las compañías de seguros y pedirles innovación para los riesgos”.

Ricardo Razuri, administrador de riesgos de Grupo México, también remarca la importancia de la gestión de expectativas y el aporte técnico y de conocimiento que puede ofrecer la aseguradora “para alinear la excelencia en todas las partes de la cadena de la organización”.

“Al final lo que teneos que lograr es que se entienda el seguro como una herramienta para gestionar los riesgos, no solo pensar en activar la póliza y en la búsqueda de una mejor renovación de la prima, El seguro nos tiene que ayudar a mitigar las amenazas y que en el futuro no vuelvan a materializarse”, puntualizó Pardo.

De administrador de pólizas a gestor de riesgos

Respecto a la gerencia de riesgos en las empresas de la región, Truffello destacó que una buena práctica para avanzar en el desarrollo de esta función es que la dirección asuma el control y, desde arriba, trabajar en estructuras, puestos clave, etc.

Ahondando en esta idea, Pardo indicó que la cultura de la gestión de riesgos está vinculada a la cultura de los seguros. “El gran reto en una organización como la nuestra está en lograr que se entienda que la gestión de los seguros van más allá de la prima. La organización tiene que cerrar el ciclo de aprendizaje cuando se produce un siniestro”  “La gestión de riesgos -concretó- es una responsabilidad de todos y todos han de trabajar por mitigar los riesgos. Hay que trabajar en esta primera línea defensa. Todo nuestro plan está basado en la cultura y en cómo cambiar los comportamientos de todas las personas que forman parte de la organización”.

Por su lado, Razuri reseñó que modelo está evolucionado desde una figura de meros compradores o renovadores de seguros a plenos gestores de riesgos. “La clave -señaló- es considerar a las aseguradora como una parte del control y no como una parte administrativa”.

Ante el mercado duro en precios, más retención

No faltó en el debate el endurecimiento en precios que parece estar dando el mercado asegurador, lo que obliga a los gerentes de riesgos a actuar de nuevas maneras. Truffello señaló que, ante esta coyuntura, “hay que retener un poco más de riesgos, para poder contener los costes y saber sacar provecho de los deducibles”.  De igual manera se posiciona Razuri, abogó por la búsqueda de “estrategias más creativas”, ya sea con esquemas de cautivas, retenciones financieras o transferencias alternativas de riesgos. El segundo reto está en hacer comprender a la dirección, que está fuera del mercado de seguros, que se está produciendo un cambio en las condiciones.

Mercados en crecimiento

Los tres ponentes dieron también una rápida visión sobre los mercados de seguros de cada uno de sus países. Colombia ha tenido un crecimiento un 6%, pero la penetración sobre el PIB no llega 3%. “Somos un mercado intermedio y podemos hacer mucho”, indicó. En general, remarcó Pardo, “vemos cada vez más concienciación sobre nuevos riesgos, como la ciberseguridad o el medioambiente. Tenemos que ver con las aseguradoras como gestionarlos y explorar las alternativas que ofrece el mercado”.

Las cifras comparativas confirman que Chile es un mercado desarrollado, y “bastante competitivo”, además con tasas de crecimiento de alrededor del 7%. “La diferencia con otros mercados de la región es el riesgo catastrófico (terremotos, inundaciones, incendios,…), que ha hecho que la cultura de seguros esté bastante desarrollada”, valoró Truffello.

También las catástrofes naturales son una particularidad del seguro mexicano, pero su cobertura está más orientada hacia la industria productiva y la hotelera. Por tanto, la penetración del seguro está en torno al 2% del PIB y, por tanto, “hay mucha capacidad de crecimiento”, indicó Razuri. Apuntó, además, que la cobertura de los riesgos industriales se está desarrollado en los mercados internacionales, principalmente desde Europa.