La digitalización es una espada de doble filo tanto para las compañías de seguros como para las empresas de numerosos sectores que deben cambiar sus servicios y productos de la mano de la tecnología. Por un lado, ésta ayuda a mejorar la eficiencia y abren un abanico de oportunidades, pero, por otro lado, una decisión digital incorrecta podría llevar a grandes pérdidas.

Las decisiones estratégicas y las inversiones en Internet de las cosas (IoT), blockchain o la inteligencia artificial se realizan a diario y cada vez son más controladas por los accionistas y los reguladores. Cualquier consecuencia derivada de estas decisiones podría desencadenar en ataques legales contra quienes las cometieron. Ya se trate de una violación de la privacidad de los datos o de una interrupción importante del sistema de IT, los CEO y los miembros de la junta, son los responsables.

Esta es una de las advertencias que realizan desde Allianz Global Corporate & Specialty (AGCS) y que se incluyen en un informe en el que se analizan los grandes retos de los CEOs. Junto a estos desafíos tecnológicos, tanto los miembros de la junta, directores, como CEOs, a menudo se encuentra bajo escrutinio por otras cuestiones. «Las expectativas son altas y los errores pueden ser costosos. En el contexto de los cambios sociales y empresariales, ¿cuáles son las mayores amenazas a las que se enfrentan los directores y funcionarios en estos días?», destaca el informe.

Algunas de las preocupaciones que les quita el sueño a los altos cargos de una empresa son el rendimiento y crecimiento corporativo, los cambios en los entornos políticos y regulatorios y los riesgos empresariales emergentes como los incidentes cibernéticos. A esto hay que incluir la naturaleza cambiante de la responsabilidad y el trabajo de un jefe corporativo en el mundo de hoy.

Cultura de empresa y responsabilidad del riesgo

La responsabilidad de garantizar que una empresa tenga la cultura adecuada, desde el cumplimiento normativo y legal, hasta las prácticas justas, recae en los consejos corporativos. Según AGCS, muchas reclamaciones de D&O provienen de fallos en el cumplimiento, ya sea por el incumplimiento de las leyes y regulaciones, el mal gobierno corporativo o los problemas de recursos humanos en el lugar de trabajo.

A medida que los tiempos y las tendencias cambian, algunos riesgos se desvanecen y otros emergen. Pero el conocimiento de estos riesgos y los planes de mitigación podrían contribuir en gran medida a contener su impacto potencial. Desde los ataques cibernéticos hasta las revelaciones ambientales y los eventos que podrían erosionar el valor de la marca y la reputación de una empresa, los principales jefes de estos días enfrentan una serie de nuevos riesgos. Y los inversores los consideran cada vez más responsables personalmente de hacer la vista gorda ante tales riesgos o de no planificarlos adecuadamente.

Tras las fronteras

Por otro lado, desde AGCS destacan que la globalización tiene sus ventajas: «Nuevos mercados, nuevas oportunidades, diversificación … Es fácil ver por qué las empresas se sienten atraídas por las costas extranjeras. Pero lo desconocido podría venir con sorpresas, algunas no siempre agradables».

El comercio transfronterizo y las cadenas de suministro, así como la cooperación internacional entre reguladores, ponen a los altos ejecutivos en un lugar vulnerable, añade AGCS. Además, las reglas y ecuaciones globales cambian constantemente, lo que dificulta la protección de los directores y los funcionarios.