La innovación tecnológica es muy prometedora para la prestación de servicios financieros, con un gran potencial para aumentar el acceso al mercado, la gama de ofertas de productos y la conveniencia, al tiempo que se reducen los costes para los clientes. Así lo explican en el último informe elaborado por el Consejo de Estabilidad Financiera (FSB) sobre FinTech (en el que se incluye las insurtech) y la estructura del mercado de servicios financieros, que supervisa la evolución del mercado de FinTech y sus posibles implicaciones para la estabilidad financiera.

Desde el informe se detalla que los nuevos participantes en el sector de los servicios financieros, incluidas las empresas de FinTech y las grandes empresas tecnológicas establecidas (“BigTech”), podrían alterar materialmente el universo de los proveedores de servicios financieros.

Una mayor competencia y diversidad en préstamos, pagos, seguros, comercio y otras áreas de los servicios financieros puede crear un sistema financiero más eficiente y resistente, explican. Sin embargo, el aumento de la competencia también podría ejercer presión sobre la rentabilidad de las instituciones financieras, lo que podría dar lugar a una mayor asunción de riesgos por parte de los operadores tradicionales a fin de mantener los márgenes.

Además, remarcan desde FSB, podría haber nuevas implicaciones para la estabilidad financiera impulsadas por las BigTech en las finanzas y una mayor dependencia de terceros, por ejemplo, en los servicios de computación en nube.

Algunas consideraciones clave del análisis del FSB sobre la relación entre la innovación tecnológica y la estructura del mercado son:

  • Hasta la fecha, la relación entre las instituciones financieras tradicionales y las empresas de FinTech parece ser en gran medida complementaria y de carácter cooperativo.
  • El impacto competitivo de BigTech puede ser mayor que el de las empresas de FinTech. Las empresas de BigTech suelen tener grandes redes de clientes establecidas y gozan de reconocimiento y confianza en el nombre.
  • Se estima que la dependencia de las instituciones financieras de terceros proveedores de servicios de datos (por ejemplo, el suministro de datos, el almacenamiento y análisis en la nube y la conectividad física) para las operaciones básicas es baja en la actualidad. Sin embargo, esto merece la atención constante de las autoridades.