La Brecha de Protección del Seguro (BPS) a nivel global se ha incrementado en 2018 respecto a su medición el año anterior, según el Servicio de Estudios de MAPFRE. Este incremento, según sus economistas, se explica fundamentalmente por el desarrollo aún incipiente del negocio Vida en los mercados emergentes, donde este segmento sigue mostrando un menor nivel de desarrollo relativo que el del de los seguros de No Vida.

La brecha total (Vida y No Vida), calculada con datos a 2018, se situó en 5.878 millardos de dólares, equivalente a 685 puntos básicos del PIB global. Esto se reparte aproximadamente en dos terceras partes para la BPS en seguros de Vida y una tercera parte para la brecha de aseguramiento del segmento de No Vida (470 puntos y 215 puntos, respectivamente), lo que representa un incremento de 27 puntos y 6 puntos frente a la BPS registrada en 2017, respectivamente.

El crecimiento de la brecha de aseguramiento total en el último año ha sido de 2,7%, como resultado de un crecimiento de esta en el segmento de Vida del 4,9% y una contracción de -1,9% en el segmento de No Vida.

La aseguradora presentó ayer en Madrid la actualización de su Índice Global de Potencial Asegurador GIP-MAPFRE, que muestra que las condiciones de partida y los elementos de convergencia “favorecen asimétricamente el desarrollo del potencial asegurador de los mercados emergentes, en especial el de los de gran tamaño”. Por ello, los 10 mercados de mayor potencial asegurador en el negocio Vida y No Vida apenas se han visto alterados con respecto a la estimación realizada el año pasado, destacando los países de mayor tamaño económico y demográfico.

Con independencia del ranking top-10 en ambos segmentos del mercado asegurador global, existen mercados que muestran un elevado potencial de aseguramiento nacional y peso relativo relevante (dominantemente asiáticos y africanos).

Dado el potencial asegurador actual y los niveles de la brecha de aseguramiento existente, es esperable que esta pueda cerrarse (suponiendo las variables estudiadas como constantes), para el caso del segmento de Vida, dentro de 12 y 23 años en los mercados desarrollados y emergentes, respectivamente, y en el caso del segmento del negocio de No Vida dentro de 5 y 15 años en los mercados desarrollados y emergentes, en cada caso.

El ínforme íntegro del Servicio de Estudios de MAPFRE, aquí.