Debido a la insuficiencia de datos de suscripción y a la falta de similitud entre los riesgos, Insurance Europe considera que es prematuro pedir un seguro obligatorio de Inteligencia Artificial (IA).

Así se puso de manifiesto tras la votación en la sesión plenaria del Parlamento Europeo para aprobar los informes de su comisión de asuntos jurídicos sobre un régimen de responsabilidad civil para la inteligencia artificial (IA) y un marco de aspectos éticos de la IA, la robótica y las tecnologías relacionadas. En concreto, la directora general de Insurance Europe, Michaela Koller, dijo que consideran prematuro que el Parlamento considere un seguro obligatorio para los sistemas de IA de alto riesgo por dos razones.

“En primer lugar, para que el seguro obligatorio funcione, debe haber suficientes datos sobre los riesgos. Por ejemplo, en el seguro obligatorio de automóviles hay datos de siniestros que se remontan a décadas atrás y que pueden ser utilizados para suscribir el riesgo. Sin embargo, debido a que los sistemas de IA de alto riesgo están todavía en desarrollo, no se dispone todavía de un volumen equivalente de datos”, explicó.

En segundo lugar, Koller sostuvo que los riesgos cubiertos por las pólizas obligatorias deben ser lo suficientemente similares en su naturaleza como para ser cubiertos por un sistema único. “Sin embargo, como la IA se utiliza de maneras tan diversas, los riesgos que plantea en diversas situaciones son completamente diferentes. Por lo tanto, es difícil ver cómo podría considerarse un enfoque único que pudiera cubrir adecuadamente esos diversos riesgos. Con este telón de fondo, consideramos que el llamamiento del Parlamento a un seguro obligatorio para la IA de alto riesgo no funcionaría en la práctica”.

Aspectos éticos de la IA

En cuanto al informe sobre un marco de aspectos éticos de la IA, Koller comentó que la legislación horizontal y sectorial existente en la UE que se aplica a los seguros “ya aborda muchos de los posibles riesgos y desafíos relacionados con la IA. Por lo tanto, deben evitarse las adiciones y los solapamientos, y sólo deben introducirse nuevas normas si se encuentran lagunas en la legislación vigente«.

Esta legislación horizontal y sectorial que se aplica a los seguros incluye las directivas de igualdad de trato, el Reglamento General de Protección de Datos, la Directiva Solvencia II, la Directiva de Distribución de Seguros, el Reglamento de Productos de Inversión de Venta al por menor y Basados en Seguros y la Directiva de Comercialización a Distancia de Servicios Financieros.