Aunque el gurú del seguro en Latino América, Horst Agata, reconoce no estar todavía muy ducho en tecnología y digitalización, resalta la gran importancia de la transformación digital en el sector, una asignatura pendiente que si bien antes era necesaria ahora se ha vuelto absolutamente imprescindible para afrontar los efectos de la Covid-19.

Agata, director general de Gen Re en México, ha participado en el webinar ‘Impactos y retos del sector asegurador después del COVID-19’, organizado por COPAPROSE, junto a otros expertos del seguro: Francisco Machado, presidente de COPAPROSE, Marvin Umaña (Costa Rica), Giulio Valz-Gen (Perú) y Jorge Suxo (Bolivia), moderado por Pasqual Llongueras.

La pandemia mundial en la que nos hallamos inmersos levanta una enorme inquietud y preocupación en todos los sectores ante las previsiones del FMI sobre el desplome de las economías para este año. Según Horst Agata, “vamos a entrar en un mercado duro y debemos estar preparados” aunque ha lanzado un mensaje de optimismo basándose en que “hay mucho capital para absorber las pérdidas a las que nos enfrentamos, por tanto, nuestro trabajo y nuestro sector están asegurados”. Pero la recuperación no dependerá sólo del colchón financiero  con el que cuenta el sector, aseguradoras y reaseguradoras “debemos trabajar juntas y aprovechar las nuevas oportunidades que se van a presentar”.

Solidaridad e innovación

Y es que dentro de esta exposición no del todo apocalíptica, han surgido conceptos como la solidaridad y la innovación. La solidaridad no solamente entre las compañías, como ha resaltado Agata, sino también con el cliente. “El sector está siendo muy apoyado a través de sus propias fundaciones a nivel mundial y éstas deben apoyar también a nuestros asegurados, a quienes debemos dar soluciones y hacerles sentir que estamos con ellos”, afirma. Un cliente muy exigente que, “además de estar muy informado y de dominar las redes sociales, se ha vuelto más precavido por el golpe de esta crisis”, añade Giulio Valz-Gen, para quien es muy importante “la conexión y  la proximidad”. Aquí tiene también un destacado papel la tecnología, de la que conviene hacer un uso eficiente con el fin de ejercer una buena labor de asesoría, según Marvin Umaña.

Para estos profesionales del sector es necesario cambiar el chip y “pasar definitivamente y sin remedio al mundo de los datos”. De esta forma, “conoceremos mucho mejor al asegurado y podremos adelantarnos a sus necesidades”, insiste Valz-Gen.

En esta línea se encuentra otro de los retos que ha señalado Horst Agata, el de la innovación. “El cliente nos va a demandar nuevas pólizas que cubran pandemias y, de momento, este riesgo no está contemplado en el seguro, entre otras cosas, porque actualmente no se puede calcular. Una vez que termine la pandemia lo trataremos con los gobiernos”, indica.

Asimismo, la dependencia aún más acusada que tenemos de las herramientas digitales hará que las aseguradoras tengan que poner más atención en los riesgos cibernéticos. Esto “nos va a obligar a crear un plan de contingencia que solvente dicha dependencia”, comenta Marvin Umaña.

Cambio de modelo

Los expertos han coincidido en que hay que darle un impulso a la Insurtech. Jorge Suxo considera que “la eficacia es el tiempo que le dediquemos a la aplicación de la tecnología”. De hecho, una de las transformaciones que ya se ha apreciado con esta crisis es la de la forma de trabajar. “El trabajo remoto está trayendo un modelo que nos hace más eficientes, entre otras cosas, por el ahorro de tiempo a la hora de no tener que ir a la oficina. Las reuniones remotas serán también un nuevo modelo de negocio con los clientes”, añade Giulio Valz-Gen.

Tal es así que, según explica Francisco Machado, “COPAPROSE tiene a su Comité de Tecnología trabajando fuertemente para colaborar y aportar un granito de arena en el sector asegurador porque, aunque venimos hablando hace mucho tiempo de la transformación digital, ahora debemos ejecutarla de inmediato”.