Es evidente que la industria de seguros está en un punto de inflexión incierto. El clima macroeconómico global, la hipermadurez de los segmentos clave y las demandas cada vez más sofisticadas de los consumidores imponen limitaciones de recursos a la mayoría de las aseguradoras. En este entorno, el impacto potencial de la tecnología no tiene precedentes.

El sector asegurador está formado por miles de empresas independientes e interdependientes que interactúan con clientes, proveedores y reaseguradores repartidos por todo el mundo. Con cada nuevo avance, el uso de normas universales y de tecnología aplicada ha contribuido a que el intercambio de datos sea más eficiente y, en última instancia, más eficaz.

Una prioridad clave es el desarrollo de estándares digitales, afirma un informe realizado por ACORD y SWISS RE. Estas normas, detallan, racionalizarán y facilitarán el intercambio de datos mediante tecnologías de próxima generación. Para optimizar el impacto de estas tecnologías emergentes será necesario aplicarlas a nuevas estrategias, procesos y capacidades organizativas. Las investigaciones indican que las empresas que incorporan capacidades digitales en el nivel más fundamental de sus negocios muestran un rendimiento superior a través de las métricas financieras clave, remarca el informe que explora las características de la transformación digital.

Demandas digitales

Las aseguradoras más grandes han estado actuando sobre imperativos estratégicos para hacer frente a las presiones a las que se enfrenta actualmente la industria. Así, se podrían hablar de tres variables claves sobre las que gira la industria:

  • ‘Consumerización’: Las expectativas de los compradores de seguros no están moldeadas únicamente por la industria de seguros, sino por sus experiencias con compras en línea y basadas en aplicaciones en todas las industrias. Es fundamental reconocer y adaptarse a este cambio fundamental en las interacciones entre aseguradoras y clientes.
  • Integración de ecosistemas: El intercambio eficiente de información interna ya no es suficiente para crear una ventaja competitiva. Las aseguradoras exitosas pueden integrarse efectivamente con socios, proveedores y otras terceras partes a través de un ecosistema de seguros más amplio.
  • Datos y análisis: La agregación y el análisis de datos son problemas en gran medida resueltos para la industria de los seguros. El reto consiste ahora en desarrollar las herramientas y técnicas para aprovechar esos datos de manera efectiva en el momento de su valor.

Alcanzar la madurez tecnológica 

Según este análisis, si bien el gasto en tecnología por sí solo no conduce necesariamente a un alto rendimiento, la alineación adecuada de la intención estratégica y las capacidades con la madurez digital lo hace de forma inequívoca. De hecho, las aseguradoras digitalmente maduras han logrado de 2 a 4 veces el rendimiento total para los accionistas, el crecimiento de las primas y el crecimiento de los beneficios de sus competidores menos digitalizados.

“La digitalización empresarial a lo largo de toda la cadena de valor proporciona la flexibilidad y adaptabilidad necesarias para hacer frente a los nuevos retos y oportunidades en el momento de la creación de valor, por ejemplo, cuando un cliente trata de vincular la cobertura o de presentar una reclamación. La incorporación de la digitalización como componente fundamental de las operaciones es clave para construir un modelo operativo estratégico, eficaz y exitoso”, concluye el documento.