La industria aseguradora ha comenzado a emplear la inteligencia artificial (IA) para ‘entrenar’ el software que hace posible el funcionamiento de los asistentes virtuales o chatbots, gracias a los cuales un cliente interesado en contratar seguros puede obtener una respuesta adaptada a su perfil y circunstancias concretas. En combinación con el análisis del big data, también puede ser útil para detectar tendencias, realizar predicciones y tiene potencial para agilizar distintos procesos como el pago de las indemnizaciones.

Sin embargo, como toda tecnología, debe haber un equilibrio sus aplicaciones y los derechos de los consumidores. En Europa, las instituciones de la UE trabajan en la elaboración de una guía que contendrá una serie de principios éticos para garantizar el uso responsable de esta tecnología por parte de las empresas. El Grupo de expertos de alto nivel de la Comisión Europea que trabaja en su elaboración ha incluido en el primer borrador del documento tres casos de uso relacionados con el seguro.

Desde la federación Insurance Europe se pide a estos expertos que garanticen que las normas relativas al diseño, desarrollo y despliegue de la IA estén preparadas para el futuro y sean favorables a la innovación, y que permitan a las empresas europeas ser competidoras a nivel mundial.

¿Qué es la IA?

Por su parte, la Federación Europea de Gerentes de Riesgos (FERMA) ha publicado un comunicado en el que se muestra conforme con el enfoque general propuesto y ve el borrador “como un punto de partida para gestionar eficientemente la ética” en este ámbito.

No obstante, recomienda “aclarar la definición de Inteligencia Artificial, que es una tecnología que utiliza una serie de técnicas diversas (estadísticas, algoritmos, procesamiento de datos, etc.) sobre la que se codifican y programan las reglas para aprender sin intervención humana”. Entiende que este enfoque “garantizaría que las capacidades de la Inteligencia Artificial no fueran subestimadas ni sobrestimadas”.

FERMA llama la atención asimismo sobre las implicaciones éticas que la IA sobre el proceso de suscripción de seguros y las oportunidades y amenazas de estas tecnologías en cuanto a la capacidad de aseguramiento de las organizaciones.