IBISA es un sistema de microseguros inclusivos que a través de la tecnología blockchain y los satélites de Observación de la Tierra ofrece a más  de 500 millones de pequeños agricultores de todo el mundo compartir sus riesgos de manera solidaria, especialmente en países en vías de desarrollo.

Según María Mateo, fundadora de la empresa, “las grandes aseguradoras tienen unas limitaciones en el riesgo imposibles de absorber por su propio modelo de negocio, por ello nunca se ha podido encontrar un modelo viable para microseguros de cultivos”.

La directiva desgrana la verdadera innovación de IBISA, que es utilizar la blockchain para una propiedad distinta de la que usan los aseguradores hasta hoy: la descentralización de las operaciones con trasparencia y confianza. Con esto se puede reducir drásticamente los costes, al innovar en tres campos:

  • Mantener una contabilidad rigurosa y transparente de las contribuciones y compensaciones peer-to-peer de todos los agricultores
  • Usar blockchain para que cualquier persona en el mundo pueda observar y evaluar daños previa y posterior mediante las imágenes por satélite de la Agencia Espacial Europea (ESA), usando crowd-watching (otra de las innovaciones de IBISA)
  • Diseñar productos aplicando cálculos actuariales rigurosos, pero que tienen en cuenta a los agricultores, para definir como compensar mejor los daños sin poner en peligro la solvencia de la comunidad.

¿Cómo funciona?

La directiva explica que trabaja a través de partners locales que conocen la zona y a sus clientes. Cuando el agricultor decide qué cobertura asumir, el partner le da de alta en la plataforma para que pueda a partir de ese momento realizar él mismo -sin necesidad de intermediarios- cualquier gestión a través de su teléfono móvil (no necesariamente smartphone) mediante SMS.

Cada mes hace una evaluación automática del terreno de manera proactiva sin necesidad de que haya una reclamación. De esta manera puede hacer indemnizaciones parciales o totales al agricultor en caso de que algo vaya mal, lo que supone para ellos una gran ventaja y protección. “Esto nos permite proteger al agricultor, si algo va mal se le realiza una indemnización parcial, para que pueda tener una estabilidad en sus ingresos, comenta María Mateo.

En cuanto a las cuotas, ésta es anual no ligada a la estación. El 80% del volumen se utiliza para hacer frente a las indemnizaciones y el 20% es para IBISA y sus partners.