Durante años, las aseguradoras han tratado de reinventar la forma de atraer, motivar y retener a los empleados para seguir siendo relevantes para la ‘mano de obra’ moderna.

Según afirma PwC, aunque algunas compañías han tenido éxito, muchas se han quedado cortas, dado que la edad media de los empleados de las compañías de seguros ya es superior a la de otros sectores financieros. Por ello, la sustitución del talento se está convirtiendo en un problema crítico. «No se trata sólo de perder desarrolladores en Silicon Valley. Sino en toda la gama de categorías de trabajo, el sector se considera a menudo limitado y limitante por la geografía, los incentivos, las trayectorias profesionales y más», añade la consultora.

Durante el año pasado, las preocupaciones sobre la Covid-19 dominaron la atenció de la industria de seguros. Desde el entorno de la oficina y el estrés, hasta la propia función de recursos humanos, la crisis eclipsó un riesgo más profundo: Las aseguradoras han perdido en gran medida la guerra por los mejores talentos.

No obstante, hay una oportunidad para cambiar las probabilidades. Según la consultora, la pandemia ha obligado a las empresas a replantearse la finalidad del trabajo de oficina, pero también abre posibilidades para volver a capacitar a los equipos, redefinir la naturaleza de los puestos de trabajo y recalibrar los incentivos hacia lo que más valoran los trabajadores de hoy.

Esto complementa otras prioridades estratégicas clave, como la renovación del modelo de distribución y el desarrollo de una estrategia de ecosistema significativa. Pero también hay una advertencia oculta. Si su empresa no se toma en serio estos retos y sus competidores sí lo hacen, podría asistir a una importante fuga de talentos que podría repercutir en todas las prioridades de su empresa.

Los retos del talento para las aseguradoras

En el entorno actual, la gestión del talento es sin duda compleja, añade PwC. Hay  cuestiones que abordar, entre ellas, cómo hacer que el cambio se mantenga, cómo lograr los objetivos de diversidad e inclusión (D&I) y cómo abordar las amplias preocupaciones ambientales, sociales y de gobernanza (ESG).

Sin embargo, para el sector en 2021 destacan cuatro cuestiones claves:

  1. Muchas empresas no están preparadas para las posibles consecuencias de la vuelta al trabajo de oficina.
  2. Existe una creciente brecha de habilidades que las aseguradoras están luchando por cerrar.
  3. Las aseguradoras suelen hacer suposiciones anticuadas sobre la importancia del trabajo a tiempo completo y en persona.
  4. La remuneración y los beneficios están cada vez más desalineados con lo que los trabajadores quieren y esperan.