Por Diego Navarro, Head of Travel Insurance para CHUBB en América Latina

4.100 millones de personas viajaron en avión durante el año 2017, según el informe anual 2018 de la International Air Transport Association (IATA), la cifra más alta jamás registrada.

Este número no solo se logró por la mayor oferta de aerolíneas low cost, sino también porque el mundo está más conectado.

Según este mismo estudio, durante 2017 se sumaron 1.351 nuevos trayectos directos entre dos lugares, alcanzando un total de 20.000 ciudades conectadas por un solo vuelo de distancia.

Pero este verdadero auge del transporte aéreo no está exento de imprevistos, sobre todo para quienes viajan por primera vez y no conocen las ventajas que puede tener contar con un respaldo efectivo al momento de un incidente mientras se está en el extranjero: desde robos, retrasos de vuelos, pérdidas de maletas hasta emergencias bancarias y accidentes personales. Todas esas situaciones que queremos evitar pero que lamentablemente suceden, tienen una solución mucho más sencilla si se realizó previamente una elección informada de un seguro de viaje.

Sin embargo, es difícil escoger entre tanta oferta la póliza más adecuada según la naturaleza del viaje, sobre todo para los que por primera vez se aventuran fuera de su país. La contratación de un seguro no es algo que se debe tomar a la ligera, ni dejar para la última hora. Ya que incluso el éxito del viaje, puede estar determinado por la asistencia que uno tenga en caso de emergencia.

Por lo tanto, estas son algunas preguntas para guiar la elección del seguro de viaje apropiado:

  • En caso de cancelación del viaje, ¿cuánto del dinero invertido se podrá recuperar?
  • ¿Qué tan riesgosas son las posibles contingencias del lugar del destino -ya sean climáticas o políticas, como huelgas o paros, u otros factores- que no se pueden controlar?
  • En caso de estafa o errores del operador de turismo, ¿habrá posibilidad de resguardo?
  • ¿Está considerándose en el viaje la realización de actividades arriesgadas, como deportes extremos?
  • ¿Cuánto presupuesto se dispone para el viaje?
  • ¿Qué objetos de valor se llevarán en el equipaje? ¿Dispositivos móviles, joyas u otros?
  • ¿Cómo es la situación legal del destino? ¿Funcionan las autoridades?

Si se responde a estas preguntas se puede tener un panorama más claro de los riesgos a los cuales uno se puede enfrentar y así encontrar la mejor cobertura. Otros elementos a considerar para encontrar el seguro perfecto son la evaluación de los canales digitales disponibles de la aseguradora, que pueda otorgar, por ejemplo, una rápida navegación en dispositivos móviles y que cuente con un sistema de respuestas eficiente. El fácil acceso en línea a un operador, independiente del lugar o de la hora en que uno se encuentre, es una herramienta muy útil si algo llegase a pasar.

En caso de que el viaje sea de vacaciones, es fácil centrar la preparación previa solamente en la elección de lugares a conocer. O en un viaje de negocios, pensar solo en cómo lograr una reunión exitosa. Sin embargo, si algo llegase a salir mal, darle atención a la selección del seguro más adecuado puede marcar la diferencia en la estadía en el lugar de destino.