«Hay preocupaciones reales sobre las consecuencias negativas de la inteligencia artificial (IA).  Estas pueden ir desde falsificaciones hasta malos usos en el reconocimiento facial», ha declarado Sundar Pichai, director general de Google y Alphabet. No obstante, ya se está trabajando para abordar estas preocupaciones pero habrá más desafíos por delante. «Ninguna empresa o industria puede resolverlos por sí sola», afirma.

Pichai reconoce que la IA debe ser regulada para evitar los malos resultados de esta tecnología. En un artículo de opinión publicado en Financial Times, el experto asevera que no se debe olvidar los resultados positivos que traerá esta tecnología para las personas.

Así, remarca el directivo, si bien empresas como Google pueden crear determinadas políticas para usarla, el mercado debe ser regulado para que «la tecnología se aproveche para hacer el bien y esté disponible para todos».

«Ahora no tengo ninguna duda de que la inteligencia artificial necesita ser regulada. Es demasiado importante como para no hacerlo. La única cuestión es cómo abordarla», matiza el director general de Google en su artículo.

Trabajar juntos

Reclama que se produzca un alineamiento internacional en esta materia: “Será fundamental para que las normas mundiales funcionen”, expone, añadiendo que “para lograrlo, necesitamos un acuerdo sobre los valores fundamentales”.

No partimos de cero, ya hay leyes como el Reglamento General de Protección de Datos de la UE, ejemplifica Pichai, «que son la base legislativa sobre la que debería desarrollarse la normativa de la IA».

Para ello, deben crearse las herramientas adecuadas sin olvidar “adoptar un enfoque proporcionado y equilibrando los daños potenciales. Especialmente en áreas de alto riesgo y con oportunidades sociales”, revela. “La inteligencia artificial tiene el potencial de mejorar millones de vidas y el mayor riesgo será no hacerlo”, concluye.

Ya que, recordó, la IA y el aprendizaje automático se utilizan cada vez más entre las empresas de FinTech y RegTech con un objetivo común: «proporcionar un mejor servicio».