A.M. Best espera que el impacto del reciente terremoto centrado cerca de Panamá se mantenga contenido en la industria de seguros del país, debido en gran medida al bajo impacto del evento junto con la baja penetración de seguros en las provincias más cercanas al epicentro.

El terremoto de magnitud 6.1 sacudió el pasado 12 de mayo una región ligeramente poblada de Panamá cerca de la frontera con Costa Rica, con el epicentro aproximadamente a 30 millas al noroeste de la ciudad costera de David. Pocas personas resultaron heridas a causa del terremoto, y se informó de daños mínimos en algunas casas, tiendas e instalaciones deportivas. Según informes publicados, el temblor se sintió en áreas centrales de Panamá.

En un comentario titulado ‘Pérdidas Mínimas de Seguro Esperadas del Terremoto de Panamá’, A.M. Best afirma que espera que los daños a la infraestructura y a la vivienda sean limitados y permanezcan concentrados en las provincias más cercanas al epicentro -Chiriquí y Bocas del Toro- donde la penetración de los seguros es baja. Por lo tanto, no se prevén grandes siniestros en el sector asegurador del país. A finales de 2018, las reservas para desvíos catastróficos y estadísticos ascendían a 155 millones de dólares (138,8 millones de euros), lo que representaba aproximadamente el 13% del capital total ajustado de la industria.

Aunque todavía es demasiado pronto para medir el total de las pérdidas económicas o aseguradas derivadas de este evento, la agencia espera que las pérdidas netas después del reaseguro tengan un impacto marginal en los resultados, debido a la conservadora retención del riesgo de catástrofe entre las aseguradoras. A.M. Best continuará evaluando el impacto de este evento, incluyendo su impacto en los balances de las aseguradoras calificadas.